En una reciente reunión ampliada, la Cámara de Turismo de Melipeuco A.G. presidida por Carlos Sepúlveda, abordó una de las principales preocupaciones que hoy enfrenta el sector turístico local: la falta de coherencia en el uso y distribución del sistema de aforo y venta de tickets para el Parque Nacional Conguillío, situación que —según señalan— está generando un impacto negativo sostenido en la economía del territorio.
De acuerdo con los antecedentes revisados durante el encuentro, el actual modelo de acceso mantiene un aforo diferenciado entre el público general y el concesionario de sendas. Sin embargo, la evidencia presentada por la Cámara muestra que, mientras el aforo general se agota en múltiples jornadas, el aforo exclusivo asignado a sendas mantiene cientos de cupos disponibles sin ser utilizados.
La preocupación central radica en que, pese a contar con un aforo propio, el concesionario estaría operando principalmente sobre el cupo general, lo que reduce la disponibilidad real para visitantes que no acceden a servicios internos y limita la llegada de turistas que tradicionalmente dinamizan la economía local.
Impacto directo en la economía local
El gremio advirtió que esta situación no es menor. Desde la implementación del sistema actual — originado en contexto de pandemia— el comportamiento turístico del destino ha cambiado drásticamente. Melipeuco pasó de una tendencia sostenida de crecimiento a un escenario de estancamiento y decrecimiento.
Entre las principales consecuencias señaladas se encuentran:
• Disminución de reservas en cabañas y hospedajes.
• Cancelaciones de tours y servicios guiados.
• Menor demanda en restaurantes, comercio y servicios complementarios. • Reducción de contratación de personal en temporada alta.
• Aumento de la fragilidad económica en un territorio con escasas alternativas productivas.
“Cuando el aforo general se declara completo, el visitante simplemente no viene. Pero si existen cupos asignados que no se están utilizando, se está perdiendo una oportunidad real de desarrollo para la comunidad”, señalaron desde la Cámara.
Capacidad declarada y uso efectivo
Otro punto abordado fue la coherencia técnica del sistema. Según antecedentes oficiales, el Parque Nacional Conguillío cuenta con una capacidad de carga declarada de 1.333 personas. Incluso bajo proyecciones más conservadoras, el aforo operativo debería bordear las 1.100 personas diarias.
Sin embargo, los registros analizados evidenciarían que ese nivel no se estaría alcanzando efectivamente debido a una utilización asimétrica de los cupos disponibles.
La Cámara enfatizó que no se trata de aumentar indiscriminadamente la visitación, sino de optimizar y transparentar el uso de los cupos ya establecidos bajo criterios técnicos de capacidad de carga física, real y efectiva, conforme a las pautas de gestión vigentes.
Solicitud de regularización y revisión del sistema
Como resultado de la reunión, el gremio acordó solicitar formalmente a las autoridades competentes:
1. La revisión del uso del aforo exclusivo asignado a sendas.
2. Transparencia en los registros diarios de utilización real de cupos.
3. Ajustes que permitan redistribuir cupos no utilizados en beneficio del territorio.
4. Un mecanismo de gestión que garantice coherencia entre la planificación técnica y la operación efectiva.
Desde la Cámara recalcaron que el objetivo no es confrontacional, sino correctivo y técnico: restablecer un sistema equilibrado que permita compatibilizar conservación, experiencia del visitante y desarrollo económico local.
“El turismo en áreas protegidas debe fortalecer a las comunidades aledañas, no debilitarlas. Creemos que una solución técnica, transparente y alineada con los instrumentos de planificación es posible y urgente”, concluyeron.
La situación continuará siendo monitoreada por el gremio, que no descarta nuevas instancias de diálogo institucional para avanzar hacia una solución que resguarde tanto el patrimonio natural del Parque Nacional Conguillío como la sostenibilidad económica de Melipeuco y sus emprendedores.
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