Temuco: el Cerro Ñielol cumple 87 años y reafirma su rol como el pulmón verde imprescindible de la ciudad

El emblemático Monumento Natural, ubicado en pleno corazón urbano, no solo resguarda biodiversidad única, sino que también es un espacio vital para la vida, el deporte y la identidad de miles de temuquenses.

Este 20 de marzo no pasó desapercibido en Temuco. El Monumento Natural Cerro Ñielol, uno de los espacios más queridos y utilizados por la comunidad, cumplió 87 años consolidándose como un verdadero símbolo de la ciudad y un refugio natural irremplazable en medio del entorno urbano.

Creado en 1939 como Parque Nacional de Turismo mediante el Decreto Supremo N° 504, el Cerro Ñielol no solo es historia, sino también presente y futuro para Temuco. Sus 89 hectáreas representan mucho más que un área protegida: son el punto de encuentro de familias, deportistas y amantes de la naturaleza que encuentran en este lugar un espacio para respirar, desconectarse y reconectarse.

El director regional de CONAF La Araucanía, Héctor Tillería Flores, destacó la relevancia del lugar y el trabajo de quienes lo resguardan. “En esta fecha tan especial, quiero reconocer a todo el equipo de guardaparques y funcionarios de CONAF La Araucanía que día a día cuidan y protegen esta área. Su labor es fundamental para garantizar que siga siendo un patrimonio natural para las generaciones actuales y futuras”, señaló, agregando que este espacio también es clave para actividades deportivas y recreativas.

Pero lo que realmente convierte al Cerro Ñielol en un lugar único es su ubicación: en pleno corazón de Temuco, funcionando como un verdadero pulmón verde que aporta equilibrio ambiental, bienestar y calidad de vida a la ciudad.

En su interior alberga una rica biodiversidad, con especies nativas como canelo, lleuque, lingue, tineo, peumo y copihue, junto a fauna como el zorro culpeo, aves nativas y diversas especies que encuentran refugio en este entorno protegido.

A esto se suma su infraestructura, que permite una experiencia completa para los visitantes: áreas de picnic, cinco miradores, senderos de distintos niveles —incluyendo rutas inclusivas— y un centro de información ambiental que acerca la naturaleza a todos.

Hoy, más que nunca, el Cerro Ñielol se posiciona como un espacio esencial para Temuco. No solo por su valor ecológico, sino porque representa un punto de equilibrio en una ciudad que crece y que necesita, urgentemente, conservar sus áreas verdes.

El llamado es claro: cuidar, valorar y seguir utilizando este espacio que, a 87 años de su creación, sigue siendo uno de los mayores tesoros naturales de la capital regional.

Quienes deseen visitarlo pueden hacerlo de martes a domingo, adquiriendo su entrada anticipadamente en pasesparques.cl, con ingreso desde las 8:30 y hasta las 16:00 horas.

Fuente: Conaf