El exministro de Obras Públicas expuso en Temuco sobre los tres pilares que a su juicio definen el éxito o fracaso del hidrógeno verde en la región: infraestructura, institucionalidad y acuerdos con comunidades y gobiernos regionales.
Alberto Undurraga, exministro de Obras Públicas y exalcalde de Maipú, fue uno de los expositores de la conferencia «Ecosistema H2V: Infraestructura y Negocios Sostenibles», realizada en INACAP Temuco como parte de un proyecto CORFO orientado al desarrollo productivo sostenible de La Araucanía. Su intervención fue directa, sin infraestructura planificada, sin institucionalidad habilitante y sin acuerdos territoriales reales, el hidrógeno verde no despega.
En materia de infraestructura, Undurraga identificó el agua como el primer desafío. Señaló que en algunos territorios es posible usar cuencas existentes, pero que en otros la desalinización es inevitable, con todo lo que eso implica en términos de inversión y costos operacionales. A eso se suman la necesidad de generar energía renovable adicional exclusivamente para la producción de hidrógeno, y la construcción de una cadena logística de transporte y almacenamiento que hoy no existe.
«Se requiere un plan. Si el objetivo es desarrollar La Araucanía, hay que hacerlo con las distintas características que el territorio señala», afirmó.
El segundo eje fue la institucionalidad. Undurraga apuntó a la «permisología» como uno de los principales frenos a los proyectos de inversión energética en el país, reconociendo que existe conciencia sobre el problema en distintos niveles del Estado, pero que aún no se ha traducido en soluciones estructurales. También llamó a pensar en mecanismos de incentivo concretos para la etapa inicial de la industria, considerando que los niveles de escala necesarios para que el hidrógeno sea competitivo en precio todavía están lejos.
El tercer pilar fue el que Undurraga subrayó con más énfasis: los acuerdos. Planteó que ningún proyecto de infraestructura avanza de manera sostenida si no cuenta con respaldo de las comunidades locales y de las autoridades regionales. En ese sentido, propuso que los beneficios del desarrollo sean efectivamente compartidos con los territorios que los acogen, y que el diálogo con las comunidades sea parte del diseño desde el inicio, no un trámite de último momento.
«Si la comunidad se pone de acuerdo, los problemas técnicos se resuelven. Hay que hacerlo de una forma de acuerdo social», señaló.
El exministro también planteó que el desarrollo del hidrógeno verde requiere un acuerdo político que trascienda los gobiernos de turno. A su juicio, la convicción tiene que ser de Estado, no de una administración específica, y debe expresarse en compromisos concretos con plazos exigentes pero realistas.
«Esto es una política de Estado. Tenemos que poner en el centro las ganas de hacer a largo plazo», sostuvo.
La jornada incluyó también la presentación de Olga Battaia, académica de KEDGE Business School de Francia, quien expuso sobre la situación global de emisiones y cadenas de suministro sustentable, y de Erwin Plett, CEO de Low Carbon Chile, quien abordó el potencial renovable del país y las oportunidades concretas en proyectos de hidrógeno y sus derivados. La moderación estuvo a cargo de Ernesto Santibáñez, doctor y profesor de la Universidad de Talca y editor de Climate Risks Springer Nature.
La conferencia es parte del proyecto «Empoderando a los sectores agroforestal y productivo con hidrógeno verde», financiado por CORFO y la próxima conferencia del ciclo está programada para el 28 de mayo.