La Araucanía logra menor desempleo en años, con empleo femenino como principal motor

La región registra su tasa de desocupación más baja desde antes de la pandemia, aunque la informalidad laboral exige atención urgente.

La Región de La Araucanía registró una tasa de desocupación de 7,8% en el trimestre enero–marzo de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una caída de 1,4 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior, ubicando a la región por debajo del promedio nacional (8,9%) y en niveles similares a los previos a la pandemia. Así lo informó la Secretaría Regional Ministerial del Trabajo y Previsión Social.

El empleo femenino, protagonista del avance

Durante el trimestre, la población ocupada creció en 8.125 personas, alcanzando un total de 452.015. El impulso vino principalmente de las mujeres: el empleo femenino creció un 3,7%, equivalente a cerca de 7.000 nuevas ocupaciones, frente a un incremento de 0,4% en los hombres. En línea con ese dinamismo, la tasa de desocupación femenina bajó 2,5 puntos porcentuales, situándose en 8,0%, mientras que la masculina disminuyó 0,6 puntos, llegando a 7,6%.

En total, 6.844 personas menos se encontraban desocupadas en comparación con doce meses atrás. A nivel sectorial, los mayores aportes vinieron de las actividades de salud, enseñanza y el sector silvoagropecuario y pesca. En contraste, comercio y transporte mostraron retrocesos que la autoridad calificó de atípicos y que podrían incidir en el comportamiento futuro del empleo regional.

El desafío pendiente: la informalidad

La contracara del avance en desocupación es el aumento de la informalidad laboral. La tasa de ocupación informal llegó a 36,5%, un alza de 0,7 puntos porcentuales en un año, lo que mantiene a La Araucanía como la región con mayor informalidad del país. En términos absolutos, las personas en situación informal crecieron en 6.241, con una fuerte incidencia de las mujeres, que representaron 6.043 de ese incremento.

El seremi del Trabajo, Juan Pablo Carrasco fue directo al respecto: si bien valoró que la región esté bajo la media nacional y que se hayan recuperado niveles de empleo previos a la pandemia, advirtió que los niveles de informalidad son «derechamente dramáticos» y reflejan una precarización que no se puede normalizar. «Muchas de esas mujeres están en la informalidad, sin seguridad social y sin estabilidad. Eso es un problema estructural que debemos enfrentar con urgencia», señaló.

Hacia un empleo con derechos

La Seremi del Trabajo reiteró su compromiso de impulsar políticas orientadas a la formalización laboral, la reducción de brechas de género y la mejora de la calidad del empleo. «El desafío central no es solo crear empleo, sino asegurar que sea un empleo con derechos y con protección social», enfatizó la autoridad.

Los avances en desocupación muestran que la recuperación del mercado laboral en La Araucanía es real. El reto ahora es que ese crecimiento se traduzca en empleos formales, estables y con cobertura previsional para todas las personas de la región.