Indignación generó en parlamentarios de La Araucanía el video donde diputados de oposición reconocen una estrategia para inundar con más de 2.500 indicaciones el proyecto de reconstrucción del presidente José Antonio Kast. Desde la región acusaron “sabotaje” y una ofensiva destinada a paralizar la iniciativa.
La polémica se desató luego que comenzara a circular masivamente un video donde el diputado Jaime Araya (IND-PPD), junto a parlamentarios del Frente Amplio y del Partido Comunista, transparentan una coordinación legislativa para enfrentar la denominada Ley de Reconstrucción impulsada por el Gobierno. En el registro, Araya reconoce que la oposición prepara una verdadera avalancha de indicaciones que podría superar las 2.500 enmiendas, asegurando incluso que el objetivo es volver “inviable” la tramitación del proyecto, situación que provocó inmediatas reacciones desde el oficialismo y particularmente desde parlamentarios de La Araucanía.
Uno de los primeros en reaccionar fue el diputado por Malleco, Eduardo Cretton, quien acusó directamente a la oposición de repetir las mismas prácticas que —según afirmó— utilizaron durante el segundo gobierno del expresidente Sebastián Piñera. El parlamentario sostuvo que quienes prometían una “oposición constructiva” hoy están actuando de manera “obstructiva”, utilizando herramientas reglamentarias para retrasar proyectos relevantes y entrampar el trabajo legislativo en el Congreso. “Ha quedado de manifiesto que aquellos que decían que iban a hacer una oposición constructiva al gobierno del presidente José Antonio Kast hoy día son una oposición igual de obstructiva que lo que fue el Frente Amplio y el Partido Comunista con el presidente Piñera”, afirmó.
Cretton además emplazó directamente al diputado Jaime Araya, acusándolo de recurrir constantemente a “artimañas reglamentarias” para dilatar iniciativas, señalando que situaciones similares ya se han visto en la comisión de Seguridad Ciudadana. “Yo llamo al diputado Araya a que se sincere, que él no va a hacer una oposición constructiva, sino que es más bien una posición obstruccionista”, lanzó el parlamentario, asegurando además que el oficialismo seguirá adelante con la tramitación de la reforma y trabajará “todo lo que sea necesario” para sacar adelante la reconstrucción económica y la reactivación que impulsa el presidente José Antonio Kast.
En la misma línea reaccionó el diputado Tomás Kast, representante del distrito 23, quien defendió la necesidad de avanzar rápidamente en la reconstrucción y acusó a ciertos sectores políticos de intentar mantener al país paralizado por razones ideológicas. El parlamentario afirmó que el diálogo siempre debe ser el camino para alcanzar acuerdos, pero advirtió que el “obstruccionismo” no puede transformarse en una herramienta para impedir que el Gobierno avance en reformas consideradas urgentes para los chilenos. “Chile es urgente y no puede ser rehén del voluntarismo ideológico de algunos sectores”, sostuvo.
Kast también respaldó que el Ejecutivo utilice todas las facultades legales disponibles, incluidos decretos administrativos, para evitar que la iniciativa quede completamente bloqueada en el Congreso. “Respetamos que el gobierno use todas sus facultades legales, incluidos los decretos, para destrabar la reconstrucción del país. Los chilenos votaron por un cambio, y el presidente Kast tiene la obligación de usar las atribuciones para responder a la confianza de la ciudadanía”, señaló el parlamentario, insistiendo en que la prioridad debe estar puesta en la recuperación económica y la generación de empleo.
Las declaraciones más duras llegaron desde el diputado Stefan Schubert, quien calificó la maniobra anunciada por la oposición como un uso abusivo del sistema democrático y una distorsión del verdadero espíritu legislativo. El parlamentario reconoció que presentar indicaciones es una herramienta legítima dentro del trabajo parlamentario, pero sostuvo que otra cosa muy distinta es utilizar el reglamento con el único objetivo de entorpecer el avance de una iniciativa urgente para el país. “Una cosa muy legítima es la presentación de indicaciones para mejorar los proyectos de ley, pero otra cosa muy distinta es utilizar el proceso de formación de la ley para entorpecer el proceso de formación de la ley”, afirmó.
Schubert cuestionó especialmente que se anuncie públicamente la presentación de miles de indicaciones no para mejorar el proyecto, sino derechamente para volver “inmanejable” la discusión legislativa. “Presentar 2.500 indicaciones con el solo fin de entorpecer el proceso de formación de la ley me parece ir más allá del espíritu de la ley, y eso no debe permitirse”, aseguró el diputado, adelantando además que solicitarán informes a la secretaría de la Cámara para analizar la gravedad de lo ocurrido y afirmando que este tipo de conductas terminan desprestigiando la política frente a la ciudadanía.
Otra de las voces que reaccionó con evidente molestia fue el histórico diputado René Manuel García, quien acusó a la oposición de no tener argumentos sólidos para enfrentar la reforma y recurrir por ello a “subterfugios” y tácticas dilatorias. El parlamentario sostuvo que Chile necesita avanzar urgentemente en esta reforma para recuperar el crecimiento y sacar adelante al país, agregando que quienes hoy buscan bloquear el proyecto solo están priorizando intereses políticos por sobre las necesidades reales de la ciudadanía. “Normal en ellos, porque no tienen argumento para frenar la reforma. Entonces la quieren frenar con subterfugios”, afirmó.
García además aseguró que la oposición quiere que el presidente Kast fracase, pero advirtió que “no lo van a conseguir”, destacando que el mandatario cuenta con la capacidad y la experiencia necesarias para enfrentar el complejo escenario económico. “Pésimo lo que están haciendo, la gente lo va a juzgar. Quieren meter 1.300 indicaciones para frenar la reforma. Frénenla con votos, frénenla con argumentos”, lanzó el parlamentario, afirmando también que serán precisamente los sectores opositores quienes tendrán que dar explicaciones al país si la reforma termina estancándose producto de las miles de indicaciones anunciadas para retrasar la discusión legislativa.
A nivel nacional la controversia escaló todavía más luego que la ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, calificara públicamente la situación como un verdadero “sabotaje legislativo”, acusando a la oposición de articular deliberadamente una estrategia para bloquear una iniciativa que —según afirmó— busca beneficiar a todos los chilenos. La secretaria de Estado sostuvo que resulta “vergonzoso” que parlamentarios reconozcan abiertamente una coordinación destinada a entrampar el trabajo legislativo y frenar el avance del proyecto de reconstrucción.