El estado del nuevo sector habilitado en el Cementerio Municipal de Collipulli continúa generando preocupación y molestia entre familias que en los últimos meses han debido despedir allí a sus seres queridos. De acuerdo a lo señalado por familiares y vecinos, las condiciones del lugar son indignas y no contarían con la habilitación adecuada para recibir sepultaciones.
Quienes han acudido recientemente al Campo Santo indican que el terreno presenta serias dificultades, especialmente durante jornadas de lluvia, cuando varias tumbas quedan prácticamente expuestas al agua y al barro. Incluso, algunos familiares relataron que se han visto obligados a cubrir las sepulturas con nylon para evitar inundaciones y filtraciones.
A ello se suma la inexistencia de veredas o accesos adecuados para el desplazamiento de las personas, situación que afecta principalmente a adultos mayores y quienes llegan a visitar a sus deudos en medio de terrenos resbaladizos y fangosos.
Otra de las preocupaciones planteadas por la comunidad es la cercanía de las nuevas tumbas con el borde del terreno que colinda hacia el callejón del río Malleco, lugar que vecinos describen como una especie de precipicio, generando inseguridad y temor respecto de futuras erosiones o deslizamientos.
Asimismo, denuncian acumulación de basura, ramas y falta de mantención en distintos sectores, situación que, aseguran, contrasta con el respeto y dignidad que merece un lugar destinado al descanso de los fallecidos.
Frente a esta realidad, el llamado de las familias apunta directamente a la Dirección de Obras Municipales y a las autoridades comunales, para que el sector sea habilitado de manera adecuada y digna. Entre las principales solicitudes se encuentra la delimitación de veredas y pasillos de acceso, la instalación de surtidores de agua y la limpieza inmediata de ramas, desperdicios y basura acumulada en el lugar.
Los vecinos esperan que se adopten medidas urgentes antes de la llegada de nuevas lluvias, considerando que muchas familias deben acudir constantemente hasta el cementerio para visitar a sus seres queridos, enfrentando actualmente condiciones que califican como dolorosas e indignas.