
La actividad reunió a autoridades tradicionales y comunales en la Plaza Pedro Montt, donde además se inauguró una placa que recuerda a quienes levantaron por primera vez el símbolo mapuche en el lugar como expresión de identidad y resistencia.
Con una emotiva rogativa, el izamiento de la bandera mapuche y el descubrimiento de una placa conmemorativa, comunidades indígenas de distintos sectores de Pitrufquén marcaron el inicio de las celebraciones del We Tripantu o Año Nuevo Mapuche en la comuna.
La ceremonia se desarrolló durante la mañana en la Plaza Pedro Montt y congregó a representantes de comunidades mapuche, autoridades tradicionales, dirigentes y representantes municipales, quienes participaron de una jornada cargada de simbolismo y significado cultural.
Las actividades comenzaron con la preparación del rehue y del Wüñelfe, la bandera mapuche de fondo azul y estrella de ocho puntas que representa la diversidad de la vida, el universo mapuche, la unión y la armonía. La rogativa estuvo encabezada por la machi Juanita Marín, quien guió las oraciones y peticiones por el bienestar de las comunidades y de quienes habitan el territorio.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el descubrimiento de una placa instalada por la Municipalidad de Pitrufquén, la que reconoce el lugar como un espacio de memoria para el pueblo mapuche y homenajea a los lonkos y personas que levantaron por primera vez el Wüñelfe en ese sitio, como símbolo de dignidad, identidad y resistencia.
“Estamos orgullosos como Pueblo Mapuche por esto. Rogamos porque sigamos trabajando unidos como Pueblo Mapuche, y eso es para la juventud también, para que se vaya incorporando a estas costumbres ancestrales. Con la alcaldesa Jacqueline Romero hemos tenido harto diálogo y se agradece que hoy tengamos una placa que reconoce este sitio como un espacio mapuche”, señaló Julio Colicheo Marín, lonko de la Comunidad Indígena Felipe Colicheo.
Desde el municipio, el alcalde subrogante Rodrigo Ortiz destacó la relevancia de este reconocimiento, afirmando que la iniciativa pone en valor el aporte histórico y cultural de los pueblos originarios al desarrollo de la comuna.
“Nos sentimos orgullosos de haber sido parte de esta celebración. Nuestra alcaldesa Jacqueline Romero ha mantenido un trabajo colaborativo con las comunidades y cada día estamos aprendiendo más y destacando la cultura mapuche, más aún ad portas de la celebración de un nuevo We Tripantu”, expresó.
Por su parte, el concejal Víctor Sandoval recordó el vínculo histórico existente entre la comuna y el pueblo mapuche, destacando que la Plaza Pedro Montt fue donada por el cacique Paillalef, lo que refuerza la importancia de mantener viva la memoria y el reconocimiento de los pueblos originarios en el territorio.
Las actividades de celebración del We Tripantu se han multiplicado durante los últimos días en establecimientos educacionales y organizaciones indígenas de la comuna. Sin embargo, el momento central tendrá lugar durante la madrugada del 21 de junio, cuando el solsticio de invierno marque el inicio de un nuevo ciclo para los pueblos originarios, simbolizando la renovación de la tierra, la energía y la llegada de un nuevo sol.
