INVESTIGACIÓN ALERTA QUE BOSQUES DE ARAUCARIAS PODRÍAN QUEDAR EN PELIGRO CRÍTICO HACIA 2060

Bosque de araucarias milenarias en la cordillera de Nahuelbuta bajo amenaza climática
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • Los ecosistemas de araucarias han perdido más del 74% de su superficie histórica en Chile.
  • Proyecciones científicas sitúan a estos bosques en peligro crítico para el año 2060.
  • La zona costera de Nahuelbuta enfrenta el escenario más extremo con la posible pérdida total de viabilidad ambiental.

Una investigación liderada por la Universidad de Chile proyecta un escenario especialmente preocupante para uno de los mayores patrimonios naturales de La Araucanía. Los cuatro ecosistemas de araucaria estudiados podrían alcanzar la categoría En Peligro Crítico hacia 2060 y los bosques costeros de Nahuelbuta podrían perder completamente sus condiciones ambientalmente viables.

Una dura advertencia científica pone la mirada sobre uno de los símbolos naturales más importantes de La Araucanía. Un estudio que evaluó los cuatro ecosistemas de araucaria existentes en Chile concluyó que todos podrían alcanzar la categoría En Peligro Crítico hacia 2060, mientras que para los bosques costeros de Nahuelbuta el escenario proyectado es todavía más extremo: podrían perder por completo las condiciones ambientales que actualmente permiten su viabilidad.

La investigación, titulada Climate-driven collapse risk in Chilean Araucaria forests y publicada en Journal of Environmental Management, fue liderada por Alberto Alaniz, académico del Departamento de Ciencias Biológicas Animales de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile.

El trabajo analizó los cuatro ecosistemas de araucaria presentes en el país: tres ubicados en la zona cordillerana, entre las regiones de La Araucanía y Los Ríos, y uno en la zona costera de la Cordillera de Nahuelbuta.

Los investigadores estudiaron la pérdida histórica y reciente de superficie, la reducción futura del hábitat adecuado hacia 2060, los cambios en temperatura, precipitaciones y sequía, además del funcionamiento de los bosques a partir de indicadores satelitales relacionados con disponibilidad de agua, transpiración y cobertura del dosel.

Más del 74% de su extensión histórica ya se perdió

Los resultados muestran que la amenaza sobre las araucarias no corresponde solamente a un problema futuro. De acuerdo con el estudio, los cuatro ecosistemas han perdido más del 74% de su extensión histórica y, en algunos casos, la reducción supera el 90% respecto de la presencia estimada durante el periodo preindustrial.

“Todos los ecosistemas mostraron una severa reducción histórica en sus superficies (>74%) y una disminución reciente significativa, siendo particularmente afectados por deforestación los ecosistemas andinos, con más de un 46% de pérdida”, explicó Alberto Alaniz.

El investigador calificó el trabajo como “la evaluación de Lista Roja de Ecosistemas más detallada aplicada en Chile y una de las más completas a nivel mundial”.

Nahuelbuta enfrenta la proyección más extrema

Uno de los resultados que genera mayor preocupación para La Araucanía se concentra en Nahuelbuta, territorio donde sobrevive el ecosistema costero de araucarias.

“Las proyecciones de cambio climático indican que existirá una pérdida generalizada de las zonas ambientalmente viables, donde los bosques costeros de araucaria de Nahuelbuta podrían perder por completo las condiciones ambientalmente viables para el año 2060”, advirtió Alaniz.

Bajo el protocolo oficial de la Lista Roja de Ecosistemas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la investigación determinó que los cuatro ecosistemas estudiados podrían llegar a la categoría En Peligro Crítico (CR) hacia 2060, uno de los niveles más altos de riesgo establecidos por este estándar científico.

Cambio climático aparece como principal amenaza

La investigación identifica al cambio climático como el principal factor de riesgo proyectado, especialmente debido a modificaciones en las precipitaciones, el aumento de las temperaturas y las condiciones de sequía.

Según explicó Alaniz, al estudiar los procesos funcionales de estos ecosistemas también se observa una degradación extendida, vinculada principalmente al estrés hídrico.

De esta manera, el escenario combina décadas de pérdida de superficie con una nueva amenaza que podría intensificarse durante las próximas décadas: condiciones climáticas cada vez menos favorables para la permanencia de estos bosques milenarios.

Piden medidas urgentes para proteger los bosques

Frente a estos resultados, los investigadores plantean avanzar en medidas concretas de conservación. Una de las principales propuestas es declarar mediante decreto presidencial a los ecosistemas de araucaria como prioridad nacional de conservación.

Actualmente, la Araucaria araucana está declarada Monumento Natural y su corta y comercialización se encuentran prohibidas. Sin embargo, Alaniz advierte que el ecosistema donde crece no cuenta con una protección equivalente como objeto de conservación directo.

El estudio propone además incorporar todos los parches y remanentes de araucaria en los planos reguladores como zonas de conservación; ampliar áreas protegidas, particularmente en Nahuelbuta y sectores cordilleranos de La Araucanía; impulsar programas de restauración y adaptación al cambio climático; conservar semillas y desarrollar procesos de viverización y reforestación.

También plantea regular el comercio masivo de piñones, estableciendo cuotas y cantidades máximas de extracción que permitan privilegiar un aprovechamiento responsable y reducir la explotación a gran escala.

“Una alarma directa”

Más allá de su extraordinario valor ambiental, los investigadores ponen énfasis en la dimensión cultural de estos bosques y en la estrecha relación que históricamente han mantenido con el pueblo Mapuche.

“Los bosques de araucaria representan un patrimonio biológico y cultural inconmensurable, siendo uno de los grupos de especies más antiguas del cono sur de Sudamérica, así como una planta de alta importancia para el pueblo Mapuche”, sostuvo Alaniz.

El académico cerró con una advertencia que resume la magnitud de los resultados obtenidos: “Este estudio presenta una alarma directa para comenzar a ejecutar acciones que permitan asegurar la persistencia de este ecosistema para las generaciones futuras, teniendo como objetivo evitar que desaparezcan”.