- Expertos analizaron prácticas sustentables en sistemas productivos de Ñuble y Biobío.
- Se visitó la comuna de San Nicolás, reconocida como la primera comuna agroecológica de Chile.
- El recorrido incluyó proyectos de agricultura orgánica, manejo de suelos y uso de energías renovables.
La actividad se desarrolló entre el 3 y el 5 de septiembre, en el marco del Diplomado en Agroecología impartido por el Centro de Educación y Tecnología (CET), y permitió conocer sistemas productivos que integran prácticas sustentables, diversificación y comercialización.
El investigador extensionista en Horticultura de INIA Carillanca, Dr. Francisco Beluzán Flores, participó en una gira técnica por las regiones de Ñuble y Biobío, realizada como parte de las actividades presenciales del Diplomado en Agroecología 2026, impartido por el Centro de Educación y Tecnología (CET).
La gira tuvo como propósito conocer experiencias productivas que aplican los principios agroecológicos en diferentes escalas y rubros. Durante las visitas se analizaron aspectos relacionados con el manejo del suelo, control de malezas, prevención de plagas y enfermedades, diversificación productiva, comercialización y sostenibilidad económica. También se abordaron dimensiones sociales y culturales, como la asociatividad, autonomía, resiliencia y arraigo al territorio.
Una de las experiencias visitadas correspondió a una unidad productiva vinculada al Programa de Desarrollo Local (PRODESAL) de San Nicolás. En el predio se conoció el funcionamiento de invernaderos destinados a la producción hortícola y un sistema de elaboración de lombricompost, utilizado para mejorar la fertilidad y actividad biológica del suelo. Esta experiencia se desarrolla en un entorno especialmente relevante para la agroecología nacional, debido a que San Nicolás fue reconocida en 2018, mediante decreto municipal, como la primera comuna agroecológica del país. Este proceso es resultado del trabajo sostenido de agricultores, organizaciones campesinas e instituciones locales en torno a una agricultura más sustentable.
Posteriormente, la delegación visitó Orgánicos Brita, proyecto familiar ubicado en el kilómetro 28 del camino a las Termas de Chillán, en la comuna de Pinto. La empresa se dedica principalmente al cultivo y cosecha de arándanos y frambuesas orgánicas, cuya producción se realiza bajo prácticas orientadas al cuidado del suelo, el control biológico de plagas y la reducción del uso de insumos químicos de síntesis. Orgánicos Brita también representa una experiencia de agregación de valor y diversificación, al transformar parte de su producción en diferentes preparaciones elaboradas con berries orgánicos. A ello se suma la incorporación de energía solar como apoyo para sus procesos productivos, contribuyendo a disminuir su impacto ambiental.
El recorrido continuó en Agrícola Los Avellanos, también conocida como Faro Agroecológico, ubicada en el sector de Tanilvoro. Este proyecto cuenta con el primer huerto orgánico certificado de avellano europeo de Chile y desarrolla un modelo productivo que integra fruticultura, ganadería y elaboración de insumos orgánicos. El sistema utiliza animales para apoyar el control de la vegetación y aprovechar sus residuos en la producción de abonos naturales. Además del avellano europeo, el predio cultiva diversos berries orgánicos y elabora productos con valor agregado, entre ellos snacks, mermeladas y una bebida de avellanas orgánicas.
Luego de las visitas, los participantes realizaron un análisis comparativo de las experiencias, identificando prácticas como la elaboración de compost, bocashi y biofertilizantes; el uso de cubiertas vegetales y abonos verdes; la labranza mínima; las rotaciones de cultivos; el control biológico y el manejo manual, mecánico y cultural de las malezas.
“Esta gira permitió conocer experiencias concretas en las que la agroecología no se limita a reemplazar insumos, sino que se expresa en la forma de diseñar y gestionar integralmente los predios. La combinación de diversidad productiva, cuidado del suelo, autonomía y vinculación con los mercados locales entrega aprendizajes que pueden ser adaptados y transferidos al trabajo que desarrollamos con agricultores de La Araucanía”, señaló el Dr. Beluzán.
El Diplomado en Agroecología busca fortalecer las capacidades de profesionales y técnicos para diseñar, transferir e implementar sistemas productivos resilientes al cambio climático. La participación en esta instancia permitirá incorporar nuevos conocimientos y experiencias al trabajo de investigación y extensión desarrollado por INIA Carillanca en horticultura y producción agroecológica.
