Chile aparece último entre los países ricos en bienestar infantil, pero sigue superando a gran parte de América Latina

El nuevo informe de UNICEF ubicó a Chile en el último lugar entre 37 países desarrollados evaluados en bienestar infantil. Sin embargo, una mirada más amplia muestra una paradoja: el país figura al final de la tabla de las economías avanzadas, pero continúa por encima de varios de sus vecinos latinoamericanos.

La noticia golpea. Chile apareció en el último lugar del ranking de bienestar infantil elaborado por UNICEF Innocenti, que comparó a 37 países de altos ingresos y miembros de la OCDE en aspectos clave como salud física, bienestar mental y habilidades académicas y sociales.

La posición chilena es contundente: puesto 37 de 37. Peor que México, Colombia, Costa Rica, Turquía y Uruguay. En salud física ocupa el lugar 40 y en habilidades académicas y sociales el 41 entre los países con datos disponibles.

Pero detrás del titular existe una realidad más compleja.

El peor de los ricos

El informe no compara a Chile con cualquier país del mundo. Lo hace con las economías más desarrolladas del planeta, un grupo integrado principalmente por naciones europeas, además de Canadá, Japón, Corea del Sur y otros miembros de la OCDE.

En ese contexto, Chile aparece rezagado.

Mientras Países Bajos, Dinamarca y Francia lideran la clasificación, Chile cierra la tabla debido a malos resultados combinados en salud, bienestar emocional y desarrollo de competencias.
La lectura es incómoda para un país que durante décadas ha destacado por su crecimiento económico y que suele presentarse como uno de los casos de éxito de América Latina. El mensaje de UNICEF es claro: el ingreso nacional no garantiza igualdad de oportunidades para niños y adolescentes.

Pero también uno de los mejores del barrio

Sin embargo, si la comparación se amplía a América Latina, la imagen cambia.

De los países latinoamericanos incluidos en el ranking, Chile es superado por Colombia, Uruguay y México en la clasificación general. La región aparece ampliamente representada en la parte baja de la tabla: Costa Rica ocupa el puesto 31, Colombia el 33, Uruguay el 34 y México el 35.

La paradoja es evidente: Chile puede ser el peor evaluado dentro del club de las economías avanzadas, pero sigue formando parte del grupo con mejores indicadores de bienestar infantil en comparación con gran parte de América Latina.

Eso refleja una realidad histórica del país. Chile logró niveles de ingreso, cobertura educativa y acceso a servicios que lo acercaron a los estándares de la OCDE, pero aún mantiene desigualdades internas que se parecen más a las de países de ingresos medios que a las de Europa occidental.

La desigualdad como explicación

El corazón del informe no es el crecimiento económico, sino la desigualdad.

UNICEF concluye que las brechas entre ricos y pobres tienen efectos directos sobre la salud, la satisfacción con la vida y el rendimiento académico de niños y adolescentes.

Los datos muestran que los países más desiguales registran mayores tasas de mortalidad infantil, más obesidad y peores resultados educativos.

También existe una diferencia importante en bienestar emocional: mientras el 77% de los adolescentes de familias con mayores ingresos declara estar satisfecho con su vida, la cifra baja al 67% entre quienes pertenecen a hogares más vulnerables.

Las brechas son aún más marcadas en educación. Los adolescentes de familias acomodadas tienen casi el doble de probabilidades de alcanzar competencias básicas en lectura y matemáticas que aquellos provenientes de hogares con menos recursos.

Un llamado de atención para Chile

Más que una condena, el informe funciona como una advertencia.

Chile ya no puede compararse únicamente con sus vecinos. Al ingresar al grupo de economías desarrolladas comenzó a medirse con países que han logrado reducir significativamente las brechas que afectan a la infancia.

La pregunta que plantea UNICEF no es cuánto ha avanzado Chile respecto de América Latina, sino cuánto le falta para ofrecer a todos los niños y adolescentes oportunidades similares, independientemente del barrio donde nacieron o de los ingresos de sus familias.

Porque la principal conclusión del estudio es que la riqueza nacional, por sí sola, no garantiza bienestar infantil. Y en ese indicador, Chile todavía está lejos de parecerse a los países que lideran el ranking.

Revisa aquí el ranking: https://www.unicef.org/chile/informes/desigualdad-de-oportunidades-ninos-ninas-y-adolescentes-en-la-desigualdad-economica

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