Columna de Opinión: Formar profesionales, pero sobre todo formar personas

Columna de opinión escrita por Carmen Gloria Aravena Acuña, Rectora Santo Tomás Temuco.

Rectora Carmen Gloria Aravena

Cada año, miles de jóvenes llegan a la educación superior con un sueño: convertirse en profesionales o técnicos que les permitan construir un mejor futuro. Como instituciones de educación superior, tenemos el deber de entregar conocimientos, desarrollar competencias y preparar a nuestros estudiantes para enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más complejo.

Sin embargo, en Santo Tomás creemos que esa tarea, siendo fundamental, no es suficiente.

La formación de una persona no termina cuando domina una disciplina o adquiere habilidades técnicas. El verdadero desafío es contribuir a que cada estudiante desarrolle también un profundo sentido de responsabilidad, ética, compromiso social y respeto por los demás. En otras palabras, formar personas íntegras.

Vivimos en una época de profundos cambios. La inteligencia artificial, las nuevas tecnologías y la transformación del mundo del trabajo seguirán modificando las profesiones. Pero hay cualidades que ninguna tecnología podrá reemplazar: la empatía, la capacidad de trabajar colaborativamente, el pensamiento crítico, el respeto, la solidaridad y la vocación de servicio.

Por eso, en Santo Tomás ponemos a la persona en el centro de nuestra misión. Nuestro lema «Tú Puedes» refleja la convicción de que cada estudiante tiene un enorme potencial y que nuestro compromiso es acompañarlo en un desarrollo integral, donde la formación académica vaya siempre de la mano con el crecimiento humano.

Ese propósito se fortalece a través de nuestros valores institucionales: el amor a la verdad, la excelencia y el esfuerzo, el respeto e inclusión, y la fraternidad y solidaridad. Más que una declaración de principios, estos valores representan un compromiso permanente en nuestra comunidad educativa.

Precisamente este 2026, nuestro Tema Sello nos invita a profundizar en la fraternidad y la solidaridad, inspirados en Eloísa Díaz, la primera médica de Chile y Latinoamérica. Su ejemplo nos recuerda que una profesión alcanza su mayor sentido cuando se pone al servicio del bien común y de quienes más lo necesitan.

Ese espíritu se vive diariamente en Santo Tomás. Lo vemos en estudiantes que participan en operativos, trabajos voluntarios, en quienes aprenden atendiendo a personas en nuestras clínicas y centros de atención, en programas e iniciativas de vinculación con el medio y en docentes y colaboradores comprometidos.

Porque el desarrollo de una sociedad no depende únicamente de cuántos profesionales forma, sino también de la calidad humana de quienes la construyen.

Ese es el sello que queremos dejar en cada estudiante que se forma en Santo Tomás: profesionales y técnicos competentes, pero, sobre todo, personas íntegras, comprometidas con el bien común y convencidas de que el conocimiento alcanza su mayor valor cuando se pone al servicio de los demás.

rectora Carmen Gloria Aravena A