- Es el primer plan nacional diseñado exclusivamente para la recuperación de un ecosistema hídrico.
- El objetivo es mejorar la calidad ambiental del agua mediante la reducción de nutrientes en un plazo de 15 años.
- Incluye medidas de saneamiento urbano y rural, control de emisiones y reforestación de riberas en la cuenca.
El instrumento establece una hoja de ruta para recuperar la calidad de las aguas mediante acciones de saneamiento, control de emisiones, reforestación, monitoreo y fiscalización en la cuenca del lago.
La Contraloría General de la República tomó razón del Decreto Supremo N° 12 de 2025 del Ministerio del Medio Ambiente, que aprueba el Plan de Descontaminación por Clorofila “a”, Transparencia y Fósforo Disuelto para la cuenca del Lago Villarrica, en la región de La Araucanía.
Se trata del primer plan de descontaminación destinado a un medio hídrico que se dicta en el país. Su objetivo es recuperar los niveles de calidad ambiental establecidos para las aguas del Lago Villarrica en un plazo de 15 años, a través de medidas orientadas a reducir el ingreso de nutrientes contaminantes a su cuenca, el cual entrará en vigencia una vez sea publicado en el diario oficial.
La Ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, valoró este avance y afirmó que “esta es una muy buena noticia para La Araucanía y para el país, porque nos permite avanzar con un instrumento largamente esperado por la comunidad estableciendo una hoja de ruta concreta para recuperar la calidad de las aguas del Lago Villarrica. Se trata de cuidar un lago que forma parte de la vida de sus comunidades y que es, además, uno de los principales destinos turísticos de Chile”.
ECOSISTEMA ACUÁTICO
El problema que aborda el Plan se relaciona con el exceso de nutrientes que llega al lago, el cual favorece el crecimiento de algas, disminuyendo la transparencia del agua y afectando el equilibrio del ecosistema. Por esta razón, las acciones no se concentran únicamente en el lago, sino que abarcan su cuenca, que comprende sectores de las comunas de Villarrica, Pucón, Curarrehue y Cunco.
La Seremi del Medio Ambiente de La Araucanía, Paula Castillo Castilla, valoró también este hito. “Estamos muy contentos porque estamos marcando un hito a nivel nacional con este Plan, que es el primero en la historia del país enfocado en recuperar un ecosistema hídrico. También valorar el trabajo de todos los actores que han contribuido a la elaboración de este instrumento: a los municipios, a los profesionales del Ministerio, a las organizaciones sociales, a las comunidades de la cuenca del lago Villarrica, a la academia, a todos quienes han aportado a lo largo de un proceso que ha sido participativo de comienzo a fin”, declaró la Seremi.
LAS MEDIDAS
Entre las principales medidas del Plan, se encuentran el mejoramiento del saneamiento de aguas servidas en áreas urbanas y rurales, el establecimiento de límites de emisión para pisciculturas y plantas de tratamiento de aguas servidas, y la restauración, reforestación y rehabilitación con especies nativas en las riberas de los cauces.
El decreto también contempla avanzar en la implementación de un sistema de recolección y tratamiento de aguas servidas para Curarrehue, que deberá estar operativo dentro de los 72 meses siguientes a la publicación del Plan. A ello se suman medidas de monitoreo permanente de la calidad del agua, fiscalización de las fuentes emisoras, educación ambiental y participación ciudadana.
La ministra Toledo agregó que “este Plan aborda el problema de manera integral, con acciones concretas para mejorar el saneamiento, reducir el ingreso de nutrientes contaminantes, recuperar la vegetación nativa en las riberas y fortalecer el monitoreo y la fiscalización. Es un trabajo construido sobre años de análisis técnico y participación, que nos permite avanzar con seriedad en la protección del lago y en el desarrollo sustentable de La Araucanía”.
La elaboración del instrumento comenzó en 2018 e incluyó un proceso de consulta pública, una consulta a pueblos indígenas y un profundo análisis técnico sobre las fuentes de contaminación, las medidas necesarias para reducirlas y sus efectos en la calidad del agua.
El cumplimiento del Plan será fiscalizado por la Superintendencia del Medio Ambiente y sus avances deberán ser informados públicamente. Además, el decreto establece una auditoría para evaluar la efectividad de las medidas a los cuatro años y la revisión y actualización del instrumento en un plazo máximo de cinco años desde su publicación.
