Del centro de Temuco al e-commerce: así se reinventó Telas Chahín tras más de 90 años de historia

Gabriela Telas Chaín

– El clásico negocio familiar emprendió una profunda transformación para adaptarse a los nuevos tiempos. Hoy, apoyada por Mibodega, combina tradición y digitalización para seguir creciendo desde el sur de Chile.

Cuando Gabriela Ananías Chahín habla de telas, lo hace con la familiaridad de quien ha convivido con ellas toda la vida. No es casualidad. Su historia está profundamente ligada a Telas Chahín, un negocio que comenzó en 1935 en el centro de Temuco de la mano de su abuelo, Constantino Chahín, continuó con su padre y hoy sigue vigente bajo su liderazgo.

Sin embargo, mantener viva una empresa familiar con casi un siglo de historia ha significado adaptarse a los cambios. Y eso fue precisamente lo que hizo Gabriela cuando decidió transformar el tradicional local comercial en un modelo enfocado en el e-commerce.

“Los costos de los locales se fueron complicando y había que reinventarse”, recuerda. Inspirada en formatos que había visto en Santiago, tomó una decisión difícil: cerrar la histórica tienda a la calle y comenzar prácticamente desde cero con una oficina más pequeña y una operación apoyada en canales digitales.

El cambio no fue inmediato. Acostumbrados a visitar físicamente la tienda, muchos clientes tardaron en entender el nuevo modelo. Gabriela debió reforzar su presencia en redes sociales, responder consultas prácticamente las 24 horas y construir una nueva forma de relacionarse con quienes buscaban telas para confección, decoración, manualidades o proyectos para el hogar.

Hoy, Instagram se ha convertido en su principal vitrina. Desde allí atiende consultas, muestra productos y coordina ventas para clientes que se extienden desde Concepción hasta Puerto Montt.

Una nueva forma de operar

El salto digital también trajo un desafío importante: dónde almacenar el inventario de forma segura y eficiente. Con una oficina de apenas 38 metros cuadrados, Gabriela necesitaba una solución que le permitiera resguardar cientos de rollos de tela sin comprometer su conservación. Fue entonces cuando encontró en Mibodega un aliado para esta nueva etapa. “Pasé por fuera de la sucursal de Mibodega en Temuco, entré a preguntar y me gustó el lugar. Vi otras alternativas, pero esta fue la mejor opción”, cuenta.

Para un negocio textil, el almacenamiento es fundamental. La humedad puede dañar materiales delicados y generar pérdidas importantes. Por eso, la seguridad y las condiciones de resguardo fueron factores decisivos al momento de elegir. “Las telas llevan aquí más de un año y todo se ha mantenido impecable. Nunca he tenido ningún problema”, afirma.

Asimismo, las soluciones logísticas de Mibodega se han transformado en un respaldo clave para la continuidad de su negocio. Con infraestructura moderna y sistemas de seguridad que operan las 24 horas del día, la compañía entrega la tranquilidad necesaria para que emprendedores y pequeñas empresas puedan concentrarse en hacer crecer sus proyectos. “Me causa total confianza tener aquí mi inventario porque el control de acceso es súper estricto. Cada vez que ingresas te identifican y no levantan la barrera si no estás registrado”, enfatiza.

La estrategia detrás del espacio

La transición digital de este negocio familiar no solo significó cambiar de vitrina, sino también reorganizar por completo su operación. Al externalizar el almacenamiento y pagar solo por el espacio que realmente necesita, Gabriela logró optimizar costos y dar mayor flexibilidad a una empresa que busca seguir creciendo sin perder su esencia.

Por eso, anima a otros emprendedores de la región a considerar alternativas que les permitan enfocarse en el desarrollo de sus negocios. “Mibodega es una buena ayuda y herramienta. Te ofrece bodegas de todos los tamaños y, para mí, ha sido un tremendo apoyo por temas de espacio”, comenta.

A más de 90 años de su fundación, Telas Chahín demuestra que la tradición y la innovación pueden convivir sin mayor complicación. Lo que comenzó como una tienda familiar en el centro de Temuco hoy encuentra en el comercio electrónico y en una operación más eficiente la fórmula para proyectar su historia hacia las próximas generaciones.