
La parlamentaria del PDG criticó la falta de una estrategia de inteligencia avanzada tras los recientes atentados incendiarios en la región, el primero en la actual administración, exigiendo al Ejecutivo pasar de la reacción a un Plan Integral de Seguridad que combine desarrollo social y apoyo real a las policías.
Tras la reciente ola de violencia registrada en la provincia de Malleco, que incluyó ataques armados a trabajadores y la quema de vehículos en Collipulli y Ercilla, la diputada del Partido de la Gente (PDG) por la Región de La Araucanía, Flor Contreras, manifestó su más enérgico rechazo a estos actos, los primeros en el gobierno del Presidente José Antoni o Kast, y exigió al Ejecutivo un cambio drástico en la estrategia de seguridad para la zona sur.
La parlamentaria calificó los hechos como una muestra de que los grupos violentos siguen operando con impunidad, afectando no solo la infraestructura, sino la integridad psicológica de los habitantes de la región.
Al respecto, la diputada Contreras condenó “profundamente el cobarde ataque incendiario ocurrido en Collipulli. No es solo un vehículo quemado, es una familia más que vive el terror y una señal de que la violencia sigue dictando las reglas en nuestra zona. El Gobierno debe entender que aprobar la extensión del Estado de Excepción ya no es suficiente, es una medida parche si no viene acompañada de un Plan Integral de Seguridad”.
En la misma línea, la parlamentaria agregó que “no podemos seguir enfrentando el terrorismo con las manos atadas, se necesita una estrategia que con inteligencia avanzada, apoyo real a nuestras policías y una presencia del Estado que no sea solo militar, sino también de desarrollo. La Araucanía no puede seguir viviendo bajo el fuego mientras el Ejecutivo solo reacciona, necesitamos una estrategia que devuelva la paz para que nuestra región vuelva a crecer de una vez por todas».
Finalmente, la legisladora del PDG anunció que solicitará a través de la Cámara de Diputados un informe detallado sobre la efectividad de las medidas de inteligencia actuales, insistiendo en que la seguridad de los ciudadanos debe ser la prioridad absoluta del Estado para detener la escalada de violencia en la región.