El sistema frontal que ha afectado a la zona productiva entre Malleco y Osorno ha generado una interrupción crítica en las labores de cosecha de avena, reduciendo significativamente la disponibilidad de grano con estándar industrial.
Según registros meteorológicos validados, en la comuna de Traiguén se han acumulado 10 mm de precipitaciones, mientras que en la zona de Osorno los registros alcanzan los 7 mm, condiciones que han paralizado las faenas de trilla y elevado el riesgo de daño fitosanitario por grano manchado.
Desde el gremio Agricultores Unidos, advirtieron que esta situación compromete seriamente la oferta de avena apta para consumo humano y tensiona a la industria procesadora nacional, que requiere volúmenes constantes de materia prima de alta calidad para cumplir sus contratos de exportación.
“El escenario actual es de escasez real. La lluvia está afectando directamente la calidad del grano y hoy simplemente no hay suficiente avena sana disponible en el sur”, señaló Camilo Guzmán, presidente de Agricultores Unidos.
Ante este déficit, el gremio sostiene que la paridad de importación se ha transformado en el piso técnico del mercado interno. Con una cotización internacional de 302 USD por bushel (equivalente a 208 USD por tonelada FOB) y un tipo de cambio de $855 pesos por dólar, el costo de internación CIF se sitúa en torno a $255 por kilo. “Si la industria no asegura abastecimiento local, se verá obligada a importar, por lo tanto, ningún precio interno puede estar por debajo del costo de internación (…) Hoy no se está pagando el precio de mercado, se paga uno arbitrario sin argumento técnico, por debajo del PPI y que atenta contra el libre mercado”, afirmó Guzmán.
El líder agrícola agregó que la actual vulnerabilidad del productor es el resultado de una descapitalización estructural del sector agrícola, producido por una imperfecciónde mercado denominada oligopsonio . “Durante décadas, el riesgo climático y productivo ha sido traspasado íntegramente al agricultor. Hoy muchos productores no tienen capacidad de secado ni respaldo financiero para enfrentar eventos como este”, indicó.
Desde Agricultores Unidos también expresaron que, de no reconocerse este precio de mercado , se acelerará el abandono del cultivo de avena en la zona sur, profundizando el empobrecimiento rural y forzando a la industria a depender de importaciones de mayor costo estructural. “Fortalecer el precio local no es una demanda política, es una necesidad técnica y económica para mantener viva la producción y la ruralidad del sur de Chile”, concluyó el presidente del gremio.
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