LA FAMILIA CARMINE BASCUR HONRA SUS RAÍCES FRANCESAS CON EL EMBLEMÁTICO GALLO DE VICTORIA

Escultura vegetal con forma de gallo francés en la ciudad de Victoria, La Araucanía.
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • La familia Carmine Bascur mantiene viva su herencia francesa en Victoria mediante una escultura vegetal.
  • El ‘Le Coq Gaulois’ surgió de un intento fallido de poda que terminó convirtiéndose en un símbolo de identidad.
  • La figura rinde homenaje a los colonos europeos que contribuyeron al desarrollo de la región de La Araucanía.

Cada 14 de julio, mientras Francia conmemora la Toma de la Bastilla y el inicio de la Revolución Francesa, en Victoria una familia mantiene viva esa herencia a miles de kilómetros de distancia. Se trata de la familia Carmine Bascur, cuyos antepasados llegaron desde Francia a La Araucanía y formaron parte del proceso fundacional de comunas como Victoria y Ercilla.

Este año, la conmemoración tuvo un protagonista especial: Le Coq Gaulois, un gallo elaborado en una ligustrina por Jorge Carmine Borgeaud, representante de la cuarta generación de descendientes de colonos franceses establecidos en la región.

La historia del gallo comenzó de manera inesperada. Don Jorge decidió podar el arbusto que se encontraba frente a su casa con la intención de darle forma de una piraña. Sin embargo, tras una confusión inicial de los vecinos que lo compararon con una ballena, decidió transformarlo en un gallo, inspirado en el símbolo más representativo de Francia.

El gallo galo posee una profunda carga histórica. Su origen se remonta a la época del Imperio Romano, cuando los habitantes de la antigua Galia eran llamados Gallus, palabra latina que también significa «gallo». Lo que comenzó como un juego de palabras terminó siendo resignificado tras la Revolución Francesa de 1789, convirtiéndose en un emblema de libertad e identidad nacional.

Para la familia Carmine Bascur, este símbolo representa el vínculo permanente con sus raíces, sin dejar de lado su identidad chilena. «Aparte de sentirnos chilenos de tomo y lomo, somos muchos los que tenemos un especial cariño por Francia, Suiza e Italia. Un saludo a todos los victorienses, porque el gallo que hice no es solo mío, sino de toda Victoria», expresó Jorge Carmine Borgeaud.

Más que una figura ornamental, Le Coq Gaulois se ha convertido en un símbolo que recuerda el aporte de los colonos europeos al desarrollo de La Araucanía y, al mismo tiempo, en un homenaje permanente a las raíces que aún permanecen vivas en muchas familias de la región.