- El INIA Carillanca lidera la transferencia tecnológica para mejorar la eficiencia productiva del avellano europeo.
- La polinización asistida reduce el riesgo reproductivo causado por la falta de sincronización floral debido al clima.
- El programa Araucanía Frutícola busca diversificar la economía rural mediante investigación aplicada y capacitación.
Productores participaron en un día de campo organizado por INIA Carillanca, donde conocieron los avances de investigaciones que buscan mejorar el rendimiento de los huertos y enfrentar los efectos del cambio climático mediante una gestión más eficiente de la polinización.
Con una jornada teórico-práctica orientada a fortalecer la productividad del avellano europeo, INIA Carillanca reunió a productores, asesores y profesionales del agro en el Día de Campo "Polinización asistida en avellano europeo, desde la identificación de polinizantes hasta su aplicación en campo", instancia en la que se dieron a conocer los principales avances de investigación y las tecnologías desarrolladas para mejorar la eficiencia productiva de este cultivo.
La actividad se desarrolló en el marco del Programa Araucanía Frutícola GORE-INIA, iniciativa financiada por el Gobierno Regional de La Araucanía y ejecutada por INIA Carillanca, cuyo objetivo es impulsar el desarrollo sostenible de la fruticultura regional mediante transferencia tecnológica, capacitación y acompañamiento técnico a los productores.
En ese contexto, el gobernador regional, René Saffirio, destacó el potencial que presenta el cultivo para el desarrollo agrícola del sur del país. "Nuestra región cuenta con ventajas naturales únicas para el desarrollo del avellano europeo, un cultivo con enorme proyección internacional. Como Gobierno Regional queremos aprovechar estas condiciones para generar más oportunidades de crecimiento, innovación y diversificación para nuestros productores y fortalecer el desarrollo económico de los territorios rurales. Nuestro compromiso es seguir impulsando una agricultura moderna, sostenible y capaz de generar más oportunidades de desarrollo para las familias de nuestra región", señaló.
Durante la jornada, los asistentes participaron en exposiciones técnicas y estaciones prácticas donde se abordó el proceso completo de la polinización asistida, desde la identificación de cultivares polinizantes hasta la aplicación de polen en huertos comerciales.
El director regional de INIA Carillanca, Dr. Fernando Ortega, destacó que el avellano europeo se ha consolidado como uno de los frutales de mayor crecimiento en Chile, impulsado por la demanda internacional y las favorables condiciones agroclimáticas del centro-sur del país. "Como INIA estamos aportando desde la investigación aplicada para ser un soporte real para nuestros productores y la fruticultura regional", afirmó.
Una estrategia para enfrentar el cambio climático
El investigador Abel González, director del Programa Araucanía Frutícola, explicó que la polinización asistida constituye una herramienta para reducir el riesgo reproductivo del cultivo, especialmente en un escenario de cambio climático que ha generado una menor sincronización entre la liberación del polen y la receptividad de las flores femeninas. Los resultados de dos temporadas de investigación demostraron que esta tecnología puede aumentar significativamente el rendimiento, aunque su efecto depende de factores como la carga floral inicial, las condiciones ambientales y la fuente de polen utilizada.
El estudio también estableció que cerca del 70 % del rendimiento depende del número de yemas florales formadas previamente, mientras que alrededor del 18 % está asociado a la eficiencia de la polinización. Además, se observó que la polinización asistida no solo puede incrementar la producción de la temporada, sino también favorecer la formación de nuevas yemas florales para el año siguiente, aumentando el potencial productivo del huerto.
Entre los cultivares evaluados, Trebizonda mostró la respuesta más consistente, seguido por Barcelona, mientras que Daviana y Lewis presentaron resultados más variables.
González enfatizó que esta tecnología no reemplaza una adecuada planificación del huerto, sino que complementa la polinización natural cuando las condiciones climáticas limitan la acción del viento, principal agente polinizador del avellano europeo.
La correcta elección de polinizantes
Otro de los temas centrales de la jornada fue la importancia de seleccionar adecuadamente los polinizantes. El ingeniero agrónomo Gabriel Neumann explicó que es fundamental llevar registros fenológicos para conocer el comportamiento de la floración masculina y femenina durante el invierno y definir oportunamente las estrategias de manejo.
Por su parte, el fitopatólogo Dr. Rafael Galdames señaló que un buen polinizante debe ser compatible con la variedad principal del huerto, producir abundante polen viable y presentar una floración sincronizada con la receptividad de las flores femeninas.
Como apoyo a este proceso, INIA Carillanca presentó su servicio de identificación varietal mediante marcadores moleculares SSR, tecnología que permite verificar la identidad genética del material vegetal y seleccionar los polinizantes más adecuados para cada huerto.
Finalmente, el equipo de Fruticultura y el Laboratorio de Fitopatología dieron a conocer el servicio de identificación de polinizantes mediante microsatélites, herramienta que permitirá a los productores mejorar la compatibilidad varietal, incrementar el porcentaje de flores fecundadas, aumentar el rendimiento por hectárea y entregar mayor estabilidad productiva a los huertos de avellano europeo.




