- Implementación del plan Directores por Chile para reducir la burocracia y fortalecer el liderazgo en los establecimientos.
- Lanzamiento de la estrategia Chile Aprende y Avanza enfocada en asistencia escolar y evaluación de lectura en 2º básico.
- Llamado a la colaboración entre el Estado, las familias y los colegios para mejorar el desempeño educativo del país.
Una década de deterioro en el desempeño registra nuestro sistema escolar. Es lo que mostró la prueba PISA 2025. Son malas noticias, pero no nos toman por sorpresa: es el diagnóstico sobre el cual venimos trabajando en el Ministerio de Educación, reposicionando el foco en los aprendizajes y lo que ocurre en la sala de clases.
Es por ello que desde abril convocamos a directores de todo el país, en el marco del plan Directores por Chile: 16 encuentros regionales con 1.800 directores, una encuesta respondida por otros 5.700 y un consejo nacional de 25 directores, nos permitieron recoger su experiencia y definir medidas prioritarias para reducir la burocracia y darles más tiempo para liderar sus escuelas.
Pero no basta con facilitar su labor, también debemos apoyarlos. Por eso, impulsamos Chile Aprende y Avanza, estrategia nacional que dispone herramientas basadas en lo que la evidencia respalda. Un primer objetivo es mejorar la asistencia: por eso perfeccionamos la plataforma Chile Presente —que entrega datos y alertas— y orientamos a los colegios en cómo aprovecharla y fortalecer sus decisiones.
Segundo, los profesores requieren mediciones para detectar oportunamente el nivel de sus estudiantes. Por eso, además de las pruebas DIA que ofrece la Agencia de la Calidad, aplicaremos Impulso Lector, evaluación censal y estandarizada de habilidades de lectura en 2º básico, que les permitirá definir acciones remediales para que todos los niños aprendan a leer a tiempo.
Tercero, dispondremos de recursos pedagógicos, orientaciones y formación docente en estrategias eficaces para la enseñanza de aprendizajes fundamentales desde la primera infancia; si no consolidamos la base, difícilmente podremos avanzar hacia habilidades y conocimientos más profundos.
A lo anterior, se suma el apoyo diferenciado a las 149 escuelas que exhiben bajo desempeño reiterado, cuyos equipos requieren de un acompañamiento más intenso. Y el plan de consolidación de los 420 Liceos Bicentenario, que restituye el sello original de excelencia y altas expectativas.
Nuestro compromiso es claro y decidido. Tenemos una agenda y estamos avanzando en ella. Pero esto no bastará si no contamos además con el apoyo y compromiso de los apoderados; Estado, familia y colegios debemos trabajar juntos por el bien de nuestros niños. Solo así revertiremos la tendencia negativa y lograremos que la próxima sea una década de buenas noticias, aprendizajes y progreso.