Con el impulso de Sercotec, la microempresa ha avanzado en su fortalecimiento, mejorando sus servicios y consolidando su presencia en la región.
Motivada por la necesidad de tener una mayor independencia económica, Catalina Riquelme decidió emprender en un rubro que aún se encuentra en desarrollo en la región. Así, en el año 2020, creó Lua Facial, un negocio enfocado en tratamientos de cosmetología y estética en Temuco.
Desde sus inicios, Lua Facial se ha propuesto no sólo ofrecer servicios de belleza, sino también concientizar a sus clientes sobre el cuidado de la piel y el bienestar personal. En esta línea, ha incorporado alternativas como limpiezas profundas, radiofrecuencia facial, dermaplaning y exfoliaciones, lo que le ha permitido consolidarse rápidamente en el sector, destacando por la implementación de aparatología y tecnología avanzada.
“Cuando empecé, lo hice con el propósito de que la gente empiece a conocer más sobre todo este mundo que abarca mucho. Siento que cuando trabajo en esto, en cosmetología, me acerco más al amor propio de las personas y a que las mismas personas que vienen se sientan mejor en su propia piel, con ellos mismos, y se prioricen a sí mismos también”, comenta Catalina, quien enfatiza que su trabajo también implica orientar a las y los clientes respecto a qué productos deben usar, las rutinas que deben seguir y cuidados posteriores.
De psicología a la cosmetología
Estudiante de psicología, Catalina decidió dejar su carrera atrás y dedicarse por completo a la cosmetología. Sin embargo, esta decisión se concretó luego de una capacitación en Brasil. “Tuve la oportunidad de hacer un curso de limpieza facial en Brasil y dije: -Voy a empezar a realizar limpiezas faciales muy básicas aquí en Temuco -.Yo no tenía ningún espacio físico disponible, entonces agarré una maleta, compré cositas básicas para hacer las limpiezas faciales y comencé a ir a domicilios. Así empecé”, señala la microempresaria.
De esta manera, la emprendedora continuó profesionalizándose a través de nuevos cursos y especializaciones en el área de cosmetología, logrando incorporar poco a poco técnicas más avanzadas y ampliar sus servicios. Este proceso, además de mejorar la calidad de su trabajo, le ha permitido posicionarse y fidelizar a sus clientes.
Capital Abeja Emprende
En este proceso, el apoyo de Sercotec resultó clave al entregarle herramientas para la gestión y formalización de su emprendimiento, un paso fundamental que le permitió proyectar su negocio. “Luego de formalizarme, me sentí como una microempresaria realmente. Antes era como solo una chica que hace cosas estéticas, ahora ya soy dueña de mi propia microempresa”, comenta.
Asimismo, Catalina destaca que tras adjudicarse el programa Capital Abeja Emprende, pudo acceder a mejores tecnologías y equipamiento: “Para mí ha sido un antes y un después luego de adjudicarme el proyecto. Con esos fondos pude implementar aparatología y más servicios, eso significó muchos más ingresos. También, adquirí la inmobiliaria. Por ejemplo, estas mismas camillas que tengo aquí fueron con el proyecto. Todo eso me ayudó mucho con los mismos ingresos que pude generar para construir este local. Entonces, fue un gran impulso. Siento que ayudó mucho en lo que significaba mi crecimiento como microempresa”.
Desde Sercotec Araucanía, resaltaron el impacto de la iniciativa y reafirmaron su compromiso con las emprendedoras y microempresarias locales. “Como Sercotec Araucanía, buscamos que más emprendedoras puedan acceder a herramientas concretas que les permitan fortalecer sus negocios. Esta iniciativa refleja el propósito de nuestros programas, que no es sólo entregar financiamiento, sino también acompañamiento técnico que permita a mujeres de la región avanzar de manera sostenible en sus proyectos”.