SENADOR BECKER PROPONE AUMENTAR SANCIONES A QUIENES RECURRAN A LA VIOLENCIA TRAS CONFLICTOS DE TRÁNSITO

Senador Miguel Becker presentando proyecto de ley contra la violencia vial en Chile
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • Propone una nueva figura legal denominada violencia vial para sancionar agresiones físicas entre conductores o usuarios de la vía.
  • La sanción contempla la suspensión de la licencia de conducir entre 90 y 180 días, pudiendo llegar a la cancelación ante la reincidencia.
  • La medida se aplicaría administrativamente por los Juzgados de Policía Local, independiente de posibles investigaciones penales por lesiones.

*La iniciativa establece una nueva figura denominada “violencia vial” y contempla la suspensión de la licencia por hasta 180 días, sanción que podría aumentar hasta dos años en caso de reincidencia y llegar a la cancelación del documento ante una tercera infracción.*

Una nueva sanción para quienes transformen una diferencia de tránsito en una agresión física propone el senador por La Araucanía Miguel Becker, a través de un proyecto de ley que incorpora a la Ley de Tránsito una figura específica denominada “violencia vial”.

La iniciativa busca abordar un fenómeno que, según plantea el parlamentario, se ha vuelto cada vez más frecuente: discusiones originadas por accidentes, colisiones, maniobras, preferencias de paso o estacionamientos que terminan con conductores enfrentándose físicamente.

El proyecto establece que el conductor de un vehículo motorizado que agreda físicamente a otro conductor, pasajero, ciclista, peatón o tercero, con ocasión o como consecuencia directa de una controversia relacionada con la circulación vehicular, arriesgará la suspensión de su licencia por un período de entre 90 y 180 días.

La propuesta precisa que para aplicar esta sanción no será necesario que la agresión provoque lesiones ni que los hechos configuren un delito. De esta manera, la suspensión de la licencia operaría como una consecuencia administrativa directamente vinculada con la responsabilidad que implica contar con una autorización estatal para conducir.

“Cuando una persona recibe una licencia de conducir, también asume una responsabilidad frente al resto de la comunidad. Una discusión por un choque, una maniobra o un estacionamiento jamás puede terminar a golpes. Queremos establecer una señal clara: quien utiliza la violencia para resolver un conflicto vial debe arriesgar su licencia”, señaló el senador Becker.

*Una sanción independiente*

Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es que la denominada violencia vial constituiría una infracción autónoma respecto de eventuales delitos o faltas que pudieran derivarse de los mismos hechos.

Así, la suspensión de la licencia podría ser decretada sin necesidad de esperar el resultado de una investigación penal o de que exista una sentencia condenatoria por lesiones u otro delito.

El conocimiento de esta nueva infracción quedaría radicado en los Juzgados de Policía Local, los que podrían considerar distintos medios de prueba, entre ellos declaraciones de testigos, fotografías, registros audiovisuales, cámaras de seguridad y grabaciones provenientes de vehículos.

La propuesta establece además que la sanción podría aplicarse incluso cuando la agresión se produzca después de que los involucrados hayan descendido de sus automóviles o se hayan apartado del lugar exacto donde ocurrió la colisión o controversia, siempre que exista una relación directa e inmediata entre el conflicto vial y la agresión.

Para Becker, el objetivo no es crear un nuevo delito, sino establecer una consecuencia específica asociada al ejercicio de la conducción.

*Reincidencia podría terminar en la pérdida de la licencia*

El proyecto contempla un sistema gradual de sanciones. Para la primera infracción se establece una suspensión de entre 90 y 180 días. Si el conductor vuelve a incurrir en una conducta de este tipo dentro de los cinco años siguientes a la sentencia anterior, la suspensión aumentaría a un período de seis meses a dos años.

En caso de una tercera infracción dentro del mismo período, el juez debería disponer la cancelación de la licencia de conducir.

El proyecto contempla que quien pierda su licencia por esta causal sólo pueda solicitar una nueva autorización transcurridos cinco años desde que la sentencia quede ejecutoriada, debiendo acreditar nuevamente el cumplimiento de los requisitos de idoneidad moral, física y psíquica establecidos por la Ley de Tránsito.

Al respecto, el senador Becker sostuvo que la finalidad principal de la propuesta es preventiva y que, ante un accidente o diferencia entre conductores, existen mecanismos institucionales para resolver el conflicto.

El proyecto plantea que los involucrados deben intercambiar antecedentes, recurrir a sus compañías de seguros, solicitar la presencia de Carabineros o ejercer las acciones que correspondan, pero no utilizar la fuerza física.

“En las calles y carreteras necesitamos recuperar una regla básica de convivencia: los problemas se resuelven por las vías institucionales y no a golpes. Si alguien convierte una diferencia de tránsito en una agresión, debe saber que no sólo puede enfrentar consecuencias penales o civiles, sino también perder la autorización que el Estado le entregó para conducir”, planteó el senador por La Araucanía.

El proyecto establece expresamente que la nueva sanción será independiente de las responsabilidades civiles, penales o contravencionales que pudieran derivarse de los mismos hechos