
La Fiscalía acreditó que lideraba una organización que extraía madera desde predios forestales y utilizaba contratos para aparentar su origen legal. Junto a un empresario forestal y otros dos implicados, arriesga penas que suman cinco años de cárcel y millonarias multas.
Un nuevo capítulo en la investigación por el robo de madera en La Araucanía se conoció tras la condena del vocero de la comunidad mapuche de Temucuicui, Mijael Carvones Queipul, quien fue declarado culpable junto a otras tres personas por su participación en una organización dedicada al hurto de madera y fraude tributario en la región.
La condena fue obtenida por la Fiscalía de Lautaro en un procedimiento abreviado realizado en el Juzgado de Garantía de Loncoche, donde los imputados aceptaron los hechos contenidos en la acusación.
Junto a Carvones también fueron condenados Daniel Salgado Quezada, empresario forestal, además de Elías Muñoz Bucarey y Mario Poblete Poblete, quienes, según la investigación, formaban parte de una estructura organizada dedicada a la extracción y comercialización ilegal de madera.
Organización estructurada para robar madera
De acuerdo con los antecedentes reunidos por el Ministerio Público, la organización operaba de forma coordinada y jerarquizada, extrayendo madera sin autorización desde predios forestales pertenecientes a Forestal Arauco, entre ellos los fundos San Juan de Adencul y El Cielo.
Según la acusación, el grupo mantenía incluso control territorial sobre los accesos a los predios, vigilando permanentemente los caminos para evitar la presencia de fiscalizadores o policías. La investigación también estableció que, en algunos casos, se efectuaban disparos contra helicópteros de vigilancia con el objetivo de impedir la detección de las faenas ilegales.
Posteriormente, la madera sustraída —principalmente pino radiata e insigne— era comercializada utilizando distintos mecanismos para simular un origen legal del producto.
El “Ex Fundo Alaska” como fachada
Para justificar el transporte y la venta de la madera, los imputados declaraban que la producción provenía del Ex Fundo Alaska, terreno perteneciente a la comunidad Temucuicui. Para respaldar esa versión, utilizaban contratos de usufructo y documentos de venta de madera de dicho predio.
Sin embargo, los informes técnicos incorporados a la investigación determinaron que el volumen de madera comercializado era físicamente imposible de producir en ese terreno, lo que permitió establecer el origen ilegal del producto.
El fiscal jefe de Lautaro, Miguel Velásquez, explicó que la organización contaba con una logística definida para la comisión de los delitos. “En un procedimiento abreviado desarrollado en el Juzgado de Garantía de Loncoche, la fiscalía de Lautaro logró la condena de Mijael Carvones Queipul, vocero de la comunidad de Temucuicui, junto a otros integrantes de la organización que lideraba, entre ellos el empresario forestal Daniel Salgado, por delitos vinculados al hurto de madera y fraude tributario”, señaló.
El persecutor agregó que el grupo extraía madera desde predios forestales sin autorización y posteriormente declaraba que provenía de un predio distinto, utilizando contratos para justificar su comercialización. “Este grupo contaba con una logística definida para el corte y transporte, utilizando camiones y empresas vinculadas a sus integrantes para trasladar la madera desde distintos predios a los compradores de la zona sur”, explicó.
Arriesgan cárcel y millonarias multas
Para Mijael Carvones y el empresario Daniel Salgado, el Ministerio Público solicitó penas que suman cinco años de privación de libertad, además de multas que superan los 100 millones de pesos.
La lectura de la sentencia fue fijada para el próximo sábado en el Juzgado de Garantía de Loncoche, instancia en la que se conocerán las penas definitivas para los condenados.