AMZOMA: Concejo Municipal de Temuco sigue aprobando millonarios fondos pese a irregularidades y sin rendición completa

Mientras una minoría de concejales exige transparencia y cumplimiento del reglamento, la mayoría aprueba el flujo de recursos a una entidad que acumula multas laborales, licitaciones cuestionadas y rendiciones incompletas.

En enero de 2026, el Concejo Municipal de Temuco aprobó un presupuesto de $1.850 millones para la Asociación de Municipalidades Zona Metropolitana de La Araucanía (AMZOMA) bajo una modalidad que se presentó como un mecanismo de resguardo: tres cuotas condicionadas a la rendición de cuentas. La primera, por más de $600 millones, se entregó en febrero. Lo que debía ser una fiscalización estricta, sin embargo, no ha funcionado como tal.

Esa decisión de enero no fue espontánea. Fue el resultado de una presión sostenida por parte de los concejales Claudia Peñailillo, Micaela Becker y Pedro Greve, quienes durante 2025 acumularon antecedentes preocupantes sobre la gestión de AMZOMA: chalecos antibalas vencidos y equipos de radiocomunicación inoperativos que ponían en riesgo a los patrulleros en terreno; una licitación de capacitación adjudicada supuestamente a la nuera de un jefe de departamento de la asociación; la compra de celulares de alta gama por cerca de $32 millones; el presunto uso indebido de una tarjeta institucional; y montos duplicados en rendiciones de años anteriores.

A eso se suman nueve multas de la Inspección del Trabajo durante 2025, que superaron los $24 millones por despidos calificados como antisindicales y condiciones de precariedad laboral, sanciones ratificadas por el Juzgado del Trabajo de Temuco.

Fue ese historial el que obligó al alcalde Roberto Neira a desistir del pago único y aceptar la fórmula de cuotas. El propio nuevo secretario ejecutivo de AMZOMA reconoció, según señaló la concejala Becker, que «la administración anterior tuvo demasiadas falencias, demasiados errores». Aun así, la mayoría del Concejo aprobó la segunda cuota sin que existiera la rendición completa de la primera, requisito que el propio reglamento establece como condición.

La concejala Becker fue directa al denunciarlo: «Aquí se está entregando tres cuotas anualmente a AMZOMA, donde el reglamento exige tener la rendición completa de la primera cuota, que no la hemos tenido, y los concejales en el proceso anterior aprobaron la segunda cuota, lo que yo rechacé, el concejal Greve también la rechazó».

La situación se agrava con una reciente modificación presupuestaria que redujo el financiamiento de AMZOMA en casi $90 millones, luego de que la Municipalidad de Temuco debiera asumir directamente el arriendo de vehículos ante la incapacidad de la asociación para gestionarlo. En la práctica, el municipio financia a AMZOMA y además cubre sus deficiencias operativas.

Becker anunció que mantendrá su postura: «Yo, como concejal, seguiré rechazando el presupuesto de AMZOMA hasta no tener la seguridad de lo que yo estoy aprobando y no ser responsable de una irresponsabilidad completa de seguir pasando la plata hasta que no esté en regla y esté todo subsanado».

La pregunta que queda sin respuesta es por qué el alcalde Neira y la mayoría del Concejo continúan aprobando traspasos millonarios a una entidad que el propio sistema fiscalizador ha cuestionado reiteradamente. Los compromisos de transparencia anunciados en enero parecen haber quedado solo en el discurso, mientras los recursos de los vecinos de Temuco siguen fluyendo sin las garantías prometidas.