
Lo que parecía un inocente peluche del popular roedor escondía decenas de ovoides de droga. El olfato del perro Gorky permitió frustrar el intento de tráfico y detener a dos mujeres que viajaban en un bus interurbano.
Un llamativo procedimiento protagonizaron Carabineros del OS-7 «Araucanía» y el perro detector de drogas Gorky, luego de descubrir más de un kilo de cocaína oculto al interior de un peluche con forma de capibara, uno de los animales más populares en redes sociales.
El hallazgo se registró durante la madrugada en la Ruta 5 Sur, en el marco de una fiscalización a un bus de pasajeros que realizaba el recorrido entre Santiago y Puerto Montt.
Lo que parecía ser un tierno e inofensivo juguete llamó la atención del can especializado, que marcó una maleta durante la inspección. Al revisar el equipaje, los funcionarios descubrieron que el peluche había sido utilizado para esconder parte de la droga transportada por las pasajeras.
Pero ese no fue el único escondite. Según los antecedentes entregados por la Fiscalía, las imputadas también llevaban ovoides ocultos en su cuerpo y entre sus pertenencias, sumando un total de 145 cápsulas de clorhidrato de cocaína.
El comandante Felipe Cerda, subprefecto de los Servicios de la Prefectura Cautín, explicó que el procedimiento se concretó gracias al trabajo del can detector de drogas.
“Con un can detector de drogas se logra establecer que al interior de una maleta se mantenía droga. Una vez revisada esta maleta se encontraba un peluche y un total de 145 ovoides y en estos se mantenía cocaína”, señaló el oficial.
Por su parte, el fiscal jefe de Lautaro detalló que las mujeres transportaban 53 ovoides ocultos en su organismo y otros 92 distribuidos entre el peluche capibara y una maleta.
“En total transportaban 1 kilo 486 gramos de clorhidrato de cocaína”, indicó el persecutor.
Las detenidas, una de las cuales registraba una condena por microtráfico de drogas en 2015, fueron formalizadas por el delito de tráfico de drogas. El tribunal acogió la solicitud de la Fiscalía y decretó la medida cautelar de prisión preventiva para ambas, fijando además un plazo de tres meses para la investigación.
El procedimiento volvió a poner en evidencia las sofisticadas -y a veces insólitas- formas utilizadas para intentar burlar los controles policiales, aunque en esta ocasión el agudo olfato de Gorky terminó revelando el secreto que escondía el popular capibara.