- Apertura de la primera tienda Falabella en Angol con la creación de 40 nuevos empleos locales.
- Incorporación del Colegio María Sylvester Rasch al programa Haciendo Escuela de la compañía.
- Enfoque en desarrollo sostenible mediante el apoyo en lectoescritura y matemáticas a comunidades educativas.
¿Qué significa realmente llegar a una nueva ciudad?
Este mes Falabella abrió por primera vez las puertas de una tienda en Angol. La apertura implica más de 40 nuevos empleos, en su mayoría para personas de la comuna y sus alrededores, y acerca a las familias de Malleco una oferta que antes requería trasladarse a otras ciudades. Pero, para nosotros, este paso también representa el inicio de algo que esperamos construir en el tiempo: una relación con la comunidad.
Llegamos a un territorio con una tienda, pero también llegamos a escuchar, conocer sus desafíos y preguntarnos de qué manera una empresa puede contribuir a que ese lugar siga creciendo. El desarrollo local se construye con inversión y empleo, por supuesto, pero también con vínculos que perduran y con oportunidades que permitan que las nuevas generaciones puedan descubrir y potenciar todos sus talentos..
En Falabella creemos que la educación es una de las formas más concretas de aportar en esa dirección. Por eso, junto con la llegada de nuestra primera tienda a Angol, incorporamos al Colegio María Sylvester Rasch a nuestro Programa Haciendo Escuela. Así, esta comunidad educativa pasa a formar parte de una red que hoy reúne a 50 escuelas desde Arica hasta Punta Arenas y que, durante 56 años, ha buscado acompañar de manera sostenida a niños, niñas y sus comunidades educativas.
El modelo es sencillo en su origen, pero profundo en su propósito: una tienda, una escuela. La idea es que la presencia de Falabella en un territorio se traduzca también en una contribución concreta a su desarrollo. Para eso trabajamos junto a comunidades educativas en áreas como lectoescritura, matemáticas y desarrollo socioemocional, con el apoyo de instituciones especializadas, medición de resultados y la participación activa de nuestros colaboradores.
Los resultados nos muestran que la permanencia importa. En los últimos años, la proporción de estudiantes de tercero básico en categoría deficiente en lectoescritura disminuyó de 96% a 44% gracias al Programa. En matemáticas, se registró una mejora de 31 puntos en el desempeño entre primero y tercero básico. Son avances que nos recuerdan que los cambios que realmente importan requieren tiempo, trabajo y la capacidad de sostener los esfuerzos.
Angol es hoy una nueva historia en ese camino. Y eso significa realmente llegar a una nueva ciudad: no solo abrir una puerta, sino también abrir oportunidades. Estar presentes no únicamente a través de una tienda, sino también mediante relaciones, aprendizajes y compromisos que perduren en el tiempo. Porque el desarrollo de un territorio se construye entre todos, y queremos ser parte de ese camino.
Por Malena Marcalle, gerente de Sostenibilidad de Falabella