- Más de 400 asistentes debatieron sobre innovación, clima y mercados para la fruticultura regional.
- El encuentro destacó la importancia de la articulación entre el sector público y privado para el crecimiento.
- Se consolidaron las bases para diversificar la matriz productiva con un enfoque en el potencial hídrico regional.
Con más de 400 asistentes, el encuentro organizado por el PTI Araucanía Frutícola de CORFO, SOFO e INIA convocó a productores, empresas, expertos, investigadores y autoridades para analizar los desafíos y oportunidades que marcarán el futuro de la fruticultura regional.
Mercados, clima, innovación, tecnología y nuevas oportunidades productivas fueron algunos de los temas que marcarán las decisiones del sector durante la próxima temporada y que concentraron la atención en la Segunda Cumbre Araucanía Frutícola 2026, encuentro que reunió con éxito a todo el ecosistema de la actividad regional.
Con más de 400 asistentes, la jornada convocó a productores, empresas vinculadas al sector, especialistas, investigadores, asesores técnicos y representantes del ámbito público y privado, quienes se reunieron para compartir conocimiento, analizar escenarios y proyectar el futuro de la fruticultura regional.
Bajo el lema “Camino a la Consolidación”, la Cumbre fue organizada por el PTI Araucanía Frutícola de CORFO, SOFO y el Programa GORE-INIA Araucanía Frutícola, con el apoyo de CORFO, el Gobierno Regional de La Araucanía, el Consejo Regional e INIA.
Uno de los ejes de la jornada fue la articulación público-privada, abordada desde el inicio a través de un panel que reunió a representantes del PTI, SOFO, INIA, CORFO y GORE.
Para el director regional de CORFO Araucanía, Henry Leal, el éxito de la convocatoria refleja precisamente este trabajo colaborativo y el potencial que presenta la región. “La Segunda Cumbre Araucanía Frutícola ha sido un éxito y es una muestra palpable de la articulación público-privada. Estamos convencidos de que nuestra región tiene un potencial enorme para avanzar en fruticultura. Hemos escuchado a los expertos y se ha dicho que esta región tiene condiciones excepcionales, principalmente por el agua disponible. Creemos que la agricultura tiene que avanzar hacia allá”, señaló.
En tanto, la gerente del PTI Araucanía Frutícola, Cynthia Vega, destacó la alta participación y la calidad de los contenidos entregados durante la jornada. “Consideramos que ha sido un éxito. Hemos tenido una tremenda convocatoria, con más de 500 inscritos y una participación muy activa. Los stands de nuestros auspiciadores han estado llenos y también ha sido muy interesante todo lo que han expuesto estos tremendos relatores, que nos han traído información real para proyectar a La Araucanía y seguir fortaleciendo la fruticultura en la región.”
Desde el Ministerio de Agricultura, la Seremi María Teresa Fernández relevó el aporte de estos espacios para la toma de decisiones y la diversificación productiva. “Estos encuentros son donde está la sinergia perfecta entre el mundo público y privado, la investigación, los gremios y los productores. Permiten entregar herramientas y proyecciones de futuro para que nuestros agricultores tomen adecuadas decisiones, fortalezcan el rubro de la fruticultura y podamos diversificar nuestra matriz productiva regional.”
Una visión que comparte el mundo gremial. El vicepresidente de SOFO, Gastón Caminondo, destacó que la fruticultura representa una nueva oportunidad para diversificar la producción regional. “Creemos que es un rubro que vino para quedarse. Eso no quiere decir que no podamos seguir siendo el granero de Chile en cuanto a las producciones más tradicionales, pero sí es importante diversificar. Y eso, sin lugar a dudas, ayuda a muchas comunidades y a agricultores de diferentes escalas a poder tener un mejor futuro.”
Una oportunidad de US$10 mil millones para la región
La dimensión económica de esta oportunidad fue puesta en perspectiva por el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, quien destacó el peso de la fruticultura dentro de las exportaciones agrícolas chilenas y las condiciones que presenta La Araucanía.
“La fruticultura es uno de los rubros más importantes de la agricultura. De los 13.500 millones de dólares que exporta la agricultura chilena, 10.000 millones corresponden a la fruticultura. Y la Región de La Araucanía tiene suelo, tiene agua, tiene un clima privilegiado y tiene muy buenos agricultores. Tiene una tremenda oportunidad.”
Walker agregó que la Cumbre contribuye precisamente a poner en valor ese potencial y generar condiciones para nuevas inversiones. “Hemos tenido muy buenos expositores en berries, cerezas, avellano y frambuesas, y vemos que también están las pomáceas, las manzanas en Angol y Traiguén. Realmente, La Araucanía está mostrando su potencial frutícola, y eso significa mucho empleo, mucho desarrollo. Por eso estamos tan contentos.”
Desde el ámbito de la investigación, la directora nacional (s) de INIA, María Teresa Pino, valoró la posibilidad de reunir al sector productivo, la investigación y las instituciones. “Valoro estos encuentros donde confluyen el sector privado, la investigación y las instituciones, porque es en este tipo de espacios donde las personas se conocen, intercambian ideas y pueden co-construir una actividad como la fruticultura. Nuestro rol es apoyar al sector productivo y necesitamos trabajar en conjunto para construir una agricultura mejor.”
La agenda técnica puso luego el foco en los mercados y en las decisiones que deberá enfrentar el sector durante la próxima temporada. Isabel Quiroz, directora y fundadora de I Qonsulting, analizó cerezos, avellano europeo y berries de cara a la temporada 2026/2027, entregando aprendizajes y claves a los asistentes.
La innovación y la inteligencia artificial fueron abordadas por Juan Ignacio Allende, asesor del directorio de Hortifrut y director de varias empresas frutícolas, quien centró su presentación en el uso de nuevas herramientas para mejorar la toma de decisiones. “El mensaje es acercar a este grupo de productores de La Araucanía al mercado. Entendemos que, al final, es el mercado el que decide qué quiere comer, cuándo lo quiere comer y de dónde quiere comerlo. Y el segundo mensaje tiene que ver con el uso de la inteligencia artificial para tomar mejores decisiones en la agricultura”, explicó.
La jornada también abordó el futuro del avellano europeo, con Abel González, investigador de INIA Carillanca, quien expuso sobre clones, nuevas variedades y sistemas de formación; los desafíos sanitarios del cultivo, a cargo de Gastón Ulloa, gerente técnico de Biofuturo; y las perspectivas climáticas para la temporada 2026/2027, analizadas por el climatólogo Dr. Fernando Santibáñez.
El encuentro permitió conectar productores, empresas, investigación, gremios y sector público en torno a una misma oportunidad: transformar las condiciones y el potencial de La Araucanía en mayor desarrollo frutícola.
La Segunda Cumbre Araucanía Frutícola 2026 confirmó que la región cuenta con condiciones productivas, conocimiento y un ecosistema dispuesto a trabajar para avanzar hacia una fruticultura más competitiva, innovadora, sostenible y generadora de empleo y oportunidades.



