La iniciativa, apoyada por el Fondo de Vinculación con la Comunidad (FNDR 8%), busca instalar un sistema permanente de vigilancia ambiental para enfrentar el florecimiento de algas y los episodios de contaminación en el lago.
El florecimiento de algas y cianobacterias, sumado a la alta concentración de coliformes fecales, mantienen al Lago Budi en constante alerta ambiental, evidenciando los efectos de la contaminación en el ecosistema costero de nuestra región y los riesgos para la salud de las comunidades que dependen de sus aguas para actividades productivas, recreativas y culturales.
Con el objetivo fortalecer un sistema permanente de monitoreo en el lago, la Municipalidad de Saavedra implementa el proyecto “Vigías del Budi”, gracias una inversión de $24.893.000 del Fondo de Vinculación con la Comunidad (FNDR 8%), que otorga el Gobierno de La Araucanía.
Según explicó el Gobernador René Saffirio, la iniciativa busca desarrollar un sistema participativo en 10 puntos de monitoreo sanitario-ambiental, fortaleciendo las capacidades técnicas del municipio y de las comunidades Lafkenche para la toma de decisiones basadas en evidencia.
“Es muy interesante que el GORE financie proyectos que tengan que ver con la incorporación de tecnología para que, a través de evidencia científica, poder tomar decisiones relacionadas con los efectos o el impacto que, en nuestra región, particularmente en sus cursos de agua o en sus lagos, tiene el cambio climático”, detalló Saffirio
La máxima autoridad regional manifestó que el Gobierno de La Araucanía se encuentra impulsando iniciativas en ciencia y actividades ciudadanas que permitan tomar decisiones ambientales con datos. “Es incorporar tecnología, es incorporar ciencia al análisis de un actor muy relevante en nuestro medioambiente como son nuestras aguas”, precisó.
Ricardo Tripainao, alcalde de Saavedra, destacó la iniciativa del Gobierno de La Araucanía de avanzar hacia una gobernanza ambiental participativa que permita sobre proteger el patrimonio natural de la región, como el Lago Budi. “Tenemos la misión de cuidarlo, mantenerlo y rescatarlo. La transformación de las siembras, los químicos y los desechos orgánicos, van deteriorando el lago y vemos que está a la temperatura alta con respecto a lo que debe ser la normalidad”, agregó.
Contaminación del lago
Durante las últimas dos décadas, el Lago Budi ha evidenciado un aumento anormal en la proliferación de algas y cianobacterias, fenómeno asociado a la acumulación de sedimentos con altas concentraciones en nitrógeno y fósforo en su lecho. Este proceso ha acelerado la eutrofización del lago, deteriorando progresivamente su equilibrio ambiental.
La situación se agravó en 2024, cuando la Seremi de Salud de La Araucanía declaró riesgo sanitario en las playas de Puerto Domínguez tras detectarse altas concentraciones de coliformes fecales, evidenciando el deterioro de la calidad del agua en la zona.
Para Julio Marileo, consejero regional de La Araucanía, fundamental que la institucionalidad esté presente en los territorios. “Es significativo que hoy nuestro gobernador, René Saffirio, esté aquí con nosotros acompañándonos, viendo cómo la situación en que se encuentra este lago es lamentable, pero también esto viene de la mano de lo que es el cambio climático, que ha alterado todos los ecosistemas, no solamente de nuestra región, sino que del mundo entero”.