- Participaron quince artesanas de Loncoche, Pucón y Villarrica en el programa Vamos Brotando 2026.
- Se realizaron talleres intensivos de arpillera, lanigrafía y tapicería financiados por el Fondart Regional.
- La iniciativa busca diversificar las técnicas textiles y fortalecer la gestión cultural en el sur de Chile.
En la edición 2026 del curso gratuito de gestión cultural y artesanía “Vamos Brotando” fueron seleccionadas quince creadoras de Loncoche, Pucón y Villarrica. Entre septiembre y octubre participaron en tres talleres intensivos de arte textil en Villarrica, los que culminaron un proceso formativo iniciado en julio en modalidad virtual. Las jornadas buscaron diversificar las técnicas de cada creadora y fomentar el encuentro entre artesanas de las tres comunas. La iniciativa fue posible gracias al financiamiento del Fondart Regional, Convocatoria 2026, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
Desde 2024, Vamos Brotando contribuye a la formación de artesanas del sur de Chile en gestión de proyectos y técnicas textiles. En sus tres ediciones han participado más de ochenta creadoras de Freire, Lago Ranco, Loncoche, Padre Las Casas, Pucón, Temuco y Villarrica, quienes han profundizado sus conocimientos en gestión cultural, comunicaciones, internacionalización, circulación de obras y exploración de técnicas de arte textil.
Tejiendo aprendizajes
El primer taller presencial, impartido por la artista Irma Viveros González, estuvo dedicado a la arpillera y relevó el textil como soporte de memoria, testimonio y expresión colectiva. En palabras de la tallerista: “Más que una artesanía, la arpillera constituye una manifestación artística de gran valor testimonial, social y político. Al ser de carácter comunitario y artesanal, permite reconocer el pasado y el presente desde distintas posiciones testimoniales y mediante un lenguaje textil”. El curso contó con el financiamiento del Fondart Regional, Convocatoria 2026, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
El segundo encuentro abordó la técnica de lanigrafía y estuvo a cargo del colectivo Bordadoras de Miramar, proveniente de Niebla y representado por Sylvia Yáñez y Nancy Leiva. Con más de 25 años de trayectoria, la agrupación crea texturas mediante el bordado con lana para representar sentimientos, memorias territoriales, percepciones de identidad y escenas de la vida cotidiana, además de poner en valor la cultura marera del sur del país.
Natalia Arroyo Pizarro, artesana textil, creadora de la iniciativa Santa Trama y participante de Vamos Brotando, se refirió a la incorporación de la lanigrafía en su proceso creativo: “Este taller fue un hilo conductor entre generaciones y memorias, entre pasado y futuro. Sin duda, podré aplicar esta técnica a mis futuras obras tejeriles, aportando nuevas texturas y fusionando conocimientos que no comienzan de cero, sino que continúan lo iniciado por mis sabias y queridas ancestras”.
Exploraciones textiles
La tercera jornada, impartida por la artista textil Daniela Contreras Flores, se centró en las exploraciones volumétricas en tapicería. Las participantes conocieron distintos procedimientos de tejido y exploraron sus posibilidades mediante el deslizamiento de urdimbre. Al referirse al encuentro, la formadora señaló: “No se trata de hacer lo mismo que se enseñó en el taller, sino de ver cómo la práctica aprendida puede tener un impacto en la práctica ya ejecutada, tanto desde las formas constructivas, las materialidades y las paletas de color, como desde los simbolismos y sentires que se percibieron durante la ejecución”.
Carmen Correa Martin, artesana de Villarrica, creadora de la iniciativa Cantos Verdes y participante del programa, destacó el aporte de la experiencia a su trabajo: “La oportunidad de estas charlas y talleres ha complementado mi trabajo: he adquirido técnicas formales y acabados con mayor rigurosidad y prolijidad. Además, he tenido la oportunidad de compartir con grandes maestras de mi país, lo que me llena de emoción y constituye un gran estímulo para mi creación”.
Los talleres se realizaron en dependencias del Campus Villarrica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, gracias a una alianza con la institución. María Teresa Toyos, directora de Extensión y Comunicaciones, señaló: “Para nosotros es muy significativo poder acoger esta etapa del proyecto porque nos permite abrir nuestros espacios al encuentro con artesanas del territorio y contribuir a fortalecer sus conocimientos, experiencias y vínculos. Esta iniciativa refleja también nuestro compromiso con generar instancias de aprendizaje que conecten la universidad con las comunidades y sus saberes”.
Todas las obras realizadas en el marco de los encuentros prácticos formarán parte de un catálogo digital que se publicará en diciembre. Este incluirá las reseñas y los contactos de las quince artesanas participantes, con el objetivo de visibilizar el quehacer de cada una de las creadoras.







