
La jornada reunió a estudiantes de Educación Parvularia y escolares del Colegio Millaray en una experiencia centrada en el aprendizaje, la creatividad y el desarrollo integral.
Más de 100 niños y niñas del Colegio Millaray participaron en la celebración del Día Internacional del Juego organizada por estudiantes de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia de la Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco.
La actividad se desarrolló en el Centro de Deporte y Salud Coliseo de la casa de estudios, en el marco de la conmemoración internacional que se realiza cada 28 de mayo, y convocó a estudiantes de prekínder, kínder y primero básico.
Durante la jornada, los niños y niñas participaron en distintas estaciones lúdicas preparadas por las futuras educadoras, incluyendo juegos didácticos, dibujos, dinámicas grupales y experiencias sensoriales orientadas al aprendizaje, la exploración y la creatividad.
La directora de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia, Marioli Zúñiga, destacó el rol del juego en los procesos formativos de la infancia. “El juego es una herramienta fundamental en el aprendizaje de los niños y niñas, ya que les permite descubrir, experimentar y desarrollar habilidades clave de manera significativa. Como carrera, promovemos que nuestras estudiantes integren el juego como eje central en sus prácticas pedagógicas, comprendiendo su impacto en el desarrollo integral”, señaló.
Desde el Colegio Millaray valoraron la iniciativa y el vínculo generado con la educación superior. La directora del establecimiento, Lilian Vega, agradeció la instancia y destacó el impacto positivo de este tipo de experiencias para los estudiantes. “Estamos muy agradecidos por esta instancia, que permite a nuestros niños y niñas vivir experiencias distintas, enriquecedoras y llenas de aprendizaje. Este tipo de actividades fortalece el vínculo entre la escuela y la educación superior, generando oportunidades significativas para nuestros estudiantes”, indicó.
A través de diversos stands, las estudiantes universitarias guiaron actividades diseñadas para estimular habilidades cognitivas, sociales, motrices y emocionales en un entorno seguro y participativo.
Desde la carrera señalaron que esta actividad también constituye una experiencia formativa para las futuras educadoras, ya que les permite vincular los contenidos académicos con la práctica pedagógica en contextos reales.
Las estudiantes participantes manifestaron que este tipo de jornadas les permite acercarse a la infancia desde una mirada activa, creativa y afectiva, aplicando estrategias pedagógicas mediante juegos, dibujos y dinámicas orientadas a educar desde la experiencia.