- Más de 100 trabajadores de aseo en Angol paralizaron sus funciones por la falta de pago del Bono Aseo 2026.
- El municipio no envió la nómina a tiempo a la Subdere, perdiendo el acceso a recursos estatales para el beneficio.
- Autoridades locales buscan una solución presupuestaria propia mientras se investigan las responsabilidades administrativas por la omisión.
La movilización comenzó a las 7:00 horas de este lunes luego de que los trabajadores no recibieran el Bono Aseo. El municipio no habría enviado oportunamente la nómina requerida por Subdere, situación que mantiene paralizado el retiro de residuos y el barrido de calles y que podría derivar en responsabilidades administrativas.
Más de cien trabajadores del aseo de Angol iniciaron este lunes una paralización que mantiene suspendida la recolección de residuos domiciliarios y el barrido de calles, luego de no recibir el Bono Aseo correspondiente a 2026. La situación ya se traduce en basura acumulada en distintos sectores de la ciudad y genera preocupación por las consecuencias sanitarias que podría provocar la prolongación del conflicto.
El problema se habría originado al interior de la Municipalidad de Angol, que no remitió dentro del plazo correspondiente la nómina de trabajadores necesaria para acceder a los recursos que entrega la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere).
La omisión dejó fuera del proceso a alrededor de 110 recolectores, barrenderos y choferes de la empresa que presta el servicio de aseo municipal, con recursos involucrados que, según los antecedentes disponibles, alcanzarían cerca de $140 millones.
El Bono Aseo Externalizado se financia con recursos establecidos anualmente en la Ley de Presupuestos y destinados a trabajadores de empresas contratadas por las municipalidades para labores de recolección y disposición de residuos. Para acceder a ellos, cada municipio debe informar a los trabajadores beneficiarios y realizar la solicitud correspondiente.
Durante 2026, Subdere transfirió más de $22 mil millones a 261 municipios del país por este concepto.
Una salida que ahora deberá financiar el municipio
El escenario obliga a la Municipalidad de Angol a buscar una fórmula jurídica y presupuestaria que permita responder a los trabajadores, considerando que los recursos originalmente destinados al beneficio no fueron obtenidos debido a que la nómina no habría sido presentada oportunamente.
Existen precedentes de municipios que han debido buscar mecanismos propios para solucionar situaciones similares. En Tucapel, por ejemplo, durante 2024 el Concejo Municipal tramitó una modificación presupuestaria por $30 millones bajo el concepto “Bono Aseo personal excluido”, solicitándose además un informe jurídico sobre la procedencia del pago.
Este tipo de antecedentes abre alternativas para Angol, aunque cualquier mecanismo deberá contar con respaldo jurídico que permita utilizar recursos municipales sin infringir las normas que regulan el gasto público.
Eventuales responsabilidades por la omisión
La solución para los trabajadores no cierra, sin embargo, la discusión respecto de las responsabilidades por lo ocurrido.
Si se establece que funcionarios municipales incumplieron el deber de remitir oportunamente los antecedentes, corresponde determinar quién tenía a su cargo el procedimiento y las circunstancias en que se produjo la omisión.
Una investigación sumaria o un sumario administrativo permitirían establecer eventuales responsabilidades y aplicar las medidas disciplinarias correspondientes. Dependiendo de la gravedad de los hechos acreditados y de las responsabilidades individuales que se determinen, las sanciones contempladas por el Estatuto Administrativo para Funcionarios Municipales pueden incluso llegar a la destitución.
Esta consecuencia no es automática y requiere necesariamente un procedimiento previo que establezca los hechos, responsabilidades y gravedad de la conducta.
Mientras aquello se resuelve, la urgencia está en las calles. La paralización mantiene a Angol sin dos servicios fundamentales y, si no existe una pronta solución, la creciente acumulación de residuos podría transformar un error administrativo en un problema sanitario de mayores proporciones para toda la comuna.
