INIA CARILLANCA ENTREGA RECOMENDACIONES TÉCNICAS PARA RECUPERAR PRADERAS AFECTADAS POR INUNDACIONES EN LA ARAUCANÍA

Especialistas de INIA Carillanca analizan praderas dañadas por inundaciones en La Araucanía
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • Evitar el ingreso de maquinaria y ganado en suelos saturados para prevenir compactación.
  • Realizar un diagnóstico tras dos o tres semanas de drenaje antes de decidir la resiembra.
  • Implementar potreros de sacrificio y realizar análisis de suelo para aplicar fertilización adecuada.

Especialistas llaman a no apresurar el ingreso de animales ni maquinaria y realizar un diagnóstico antes de decidir la recuperación de los potreros.

Tras las intensas precipitaciones que afectaron a La Araucanía y llevaron a la declaración de emergencia agrícola, especialistas de INIA Carillanca entregaron recomendaciones para enfrentar uno de los principales desafíos que deja el exceso de agua: recuperar las praderas sin comprometer la capacidad productiva de los campos.

El anegamiento prolongado puede provocar pérdida de nutrientes, falta de oxígeno para las raíces, disminución de la actividad de microorganismos beneficiosos y acumulación de sedimentos. A esto se suma el riesgo de compactación cuando se ingresa con animales o maquinaria a terrenos aún saturados.

Por ello, las especialistas de INIA, Paulina Etcheverría y Gabriela Chahín recomiendan esperar entre dos y tres semanas después del retiro del agua, antes de realizar una evaluación definitiva, permitiendo observar el rebrote, la densidad de la vegetación y las condiciones de las raíces. También es necesario revisar el suelo y los posibles sedimentos acumulados.

Además, destacan que una inundación no necesariamente significa perder toda la pradera. Dependiendo del nivel de daño, algunos sectores pueden recuperarse mediante reposo, control de malezas y fertilización de mantención; otros podrían requerir intersiembra o siembra directa, mientras que las áreas con deterioro severo podrían necesitar una renovación completa.

“Mientras las praderas se recuperan, se recomienda evitar el pastoreo en terrenos anegados y utilizar potreros de sacrificio para proteger las superficies dañadas. Como alternativas forrajeras se plantea, entre otras opciones, el establecimiento de avena, ballica bianual con trébol rosado y cultivos suplementarios como nabo o raps forrajero”, comenta Etcheverría..

Otro aspecto clave será recuperar la fertilidad del suelo. Una vez que este haya drenado y recuperado condiciones adecuadas de aireación, se recomienda realizar análisis de suelo para definir las medidas de corrección y fertilización necesarias.

“La recuperación debe realizarse de manera gradual y considerando las condiciones particulares de cada potrero. Proteger, monitorear, diagnosticar, manejar y verificar son las cinco acciones planteadas para recuperar las praderas y evitar que las decisiones posteriores a la inundación profundicen el deterioro del suelo”, puntualiza Chahín.

Por su parte, la Seremi de Agricultura María Teresa Fernández indicó finalmente que, “Como Ministerio de Agricultura hacemos un llamado a los agricultores a evaluar cuidadosamente sus praderas tras las inundaciones, evitando el ingreso de animales y maquinaria en suelos saturados. Es importante utilizar potreros de sacrificio y planificar la recuperación, fertilización y resiembra cuando las condiciones lo permitan. Para mayor información y asesoría técnica, invitamos a contactar a los equipos del MINAGRI: Indap, Sag, e INIA presentes en la región”, dijo .

Para ampliar información se cuenta con el Informativo INIA 263, que puede descargarse del siguiente link: https://biblioteca.inia.cl/server/api/core/bitstreams/02f928b6-c7b8-4988-860b-adb642389957/content

Especialistas de INIA Carillanca analizan praderas dañadas por inundaciones en La Araucanía
Especialistas de INIA Carillanca analizan praderas dañadas por inundaciones en La Araucanía