Categorías: Opinion

El adolescente invisible

Tenía 14 años y un retraso pedagógico a cuestas; había pasado por muchas aulas, pero el sistema había fallado.

En el 2020 llegó a su nueva escuela, lejos de la ciudad en un sector rural en La Araucanía, pero con la pandemia ya no pudo salir de casa. No hubo más remedio. Volvió a encerrarse en su círculo de pobreza. Allí, la palabra futuro no existía. Su abuela-madre, casi analfabeta, hacía lo que podía cuando llegaba de la feria donde trabajaba. Habían pasado tres generaciones, pero la miseria seguía ahí, presente.

Pero la vocación y la incondicionalidad de su profesora fue más allá. Cada día, incluso fuera de sus jornadas de trabajo, ella le enseñaba a leer a través de videollamadas. Y qué más podía hacer si la crisis sanitaria no daba tregua y cualquier inacción se traduciría en rezago e inequidad. Es esa desigualdad dolorosa, que cohabita con un progreso a veces mezquino.

El lugar donde un niño nace no puede condicionar su futuro. Es una necesidad y una obligación ir a las acciones concretas; es tiempo de reconocer a nuestros profesores, de potenciar su liderazgo, de fortalecer la innovación en los procesos educativos, de entregar herramientas que fortalezcan la enseñanza y el aprendizaje de los niños y jóvenes. Ellos hoy son la esperanza de un país que evoluciona, que cambia y que debe priorizar y garantizar la educación de calidad, como una piedra angular de nuestro desarrollo. Eso debe consagrarse en la Constitución que Chile que comenzamos a escribir.

No es utópico, es posible. Si Finlandia considera la educación como un Derecho Humano, ¿por qué Chile no puede tener la misma definición? Si fue la educación la que le permitió a este país nórdico terminar con una sociedad empobrecida. Entre los años sesenta y setenta, se decidió que la educación debía ser de calidad y para todos. Así se logró construir una sociedad equitativa, con oportunidades y progreso excepcional. Esa experiencia educativa y ese afán de transformación es el precisamente promovemos desde Plus Finland, en nuestro día a día junto a los docentes en las escuelas de Chile y el resto de América Latina.

Son grandes y pequeñas acciones que pueden transformar la vida de un niño. Y qué mejor prueba que la historia que la de ese estudiante que ya no es invisible. A sus catorce años aprendió a unir las letras, a escribir palabras, a construir oraciones, a imaginar un futuro mejor. Nunca es tarde para comenzar.

Francisco Moreno

Periodista- Máster en Políticas Globales

University of Helsinki

Director Ejecutivo Plus Finland

prensa

Entradas recientes

WTE Araucanía: ¿Qué es y qué NO es la tecnología que transformará la gestión de residuos?

Se trata de un centro innovador y sustentable que pretende terminar con el colapso de…

25 minutos hace

CONADI lanzó por primera vez concurso de obras de riego exclusivo para mapuche de Malleco con un monto de mil millones de pesos

·         En un acto de justicia territorial, la Subdirección Nacional Sur de Conadi, por primera vez…

37 minutos hace

Se podía: Melipeuco implementa "Basura Cero" y baja a la mitad su gasto en envío de basura

La comuna cordillerana instaló una compostera municipal, ahorrándose más de $90 millones al año que…

6 horas hace

Estudiantes de la Escuela Municipal Epu Klei de Licán Ray realizan limpieza de la playa

Con motivo de la conmemoración del día del agua, que se celebra el 22 de…

6 horas hace

Comienzan los talleres deportivos municipales

Como ya es tradicional en Villarrica, la Municipalidad a través de Oficina de Deportes y…

6 horas hace

En Villarrica efectúa reunión para abordar asentamientos precarios

El alcalde de Villarrica, Pablo Astete, sostuvo una importante reunión con el jefe regional del…

6 horas hace